El atleta gallego, tras marcar el quinto mejor tiempo en la primera ronda y ser segundo en la repesca, se queda fuera de la semifinal del 800 de los Juegos de París por el sistema de competición
10 ago 2024 . Actualizado a las 14:04 h.En cualquier otra gran cita internacional de atletismo, Adrián Ben estaría mañana disputando las finales del 800 metros. Sin embargo, en París, se decidieron cambiar las reglas del juego del atletismo y se inventaron un sistema de repesca en vez de la clasificación por tiempos. Esa decisión tiene un gran damnificado, el atleta de Viveiro, que después de marcar el quinto mejor tiempo de la primera ronda, tuvo que ir a repesca (porque fue el cuarto de su serie y clasificaban tres) y aunque en el nuevo invento diabólico fue segundo (solo clasificaba siendo primero), perdió una de las dos plazas por tiempos tras la última serie.
«No estoy muy contento con este sistema, pero es el que había, lo he intentado con todas mis fuerzas», comentó el gallego, que consideraba: «París ha sido un poco cruel conmigo, el miércoles hice el quinto tiempo de los clasificados y tuve que ir a esta repesca, hoy consigo el segundo, pero la última serie al final tiene ventaja».
En la pista, Adrián Ben, con un semblante muy serio, tiró de paciencia y apostó por su táctica habitual. Después del arranque, el de Viveiro se colocó en la octava posición en la calle libre, remontó dos puestos para pegarse a la cuerda en una carrera rápida que gobernó desde el principio el mexicano Jesús López. A toque de campana, el gallego era sexto y no pegó un cambio hasta la contra meta, cuando comenzó a acelerar, aunque fue en la última curva y en la recta final cuando comenzó a volar por la calle interior, superando a todos sus rivales menos al mexicano. «No quería que me pasara lo mismo que el miércoles e intenté reservarme todo lo posible para tener un buen esprint; al final, se me ha escapado el mexicano por unas décimas, pero esto es el 800», analizó.
Entrar como segundo le llevó a clasificarse por tiempos en primera instancia, pero quedaban dos series más y en la cuarta, como estaba cantado, se corrió más que en ninguna y Adrián se quedó sin la última bala. La injusticia sacó la vena filosófica del atleta gallego: «A veces, uno lucha con todo lo que tiene, lo apuesta todo renunciando a la familia y a los amigos por cumplir un sueño y llega la vida, te mete una bofetada y te tira al suelo».
Pero el deporte y la vida no entienden de lamentaciones y Adrián Ben, tampoco: «No me voy a rendir, esto no es el fin. Hay que a recomponerse, si hay que tomarse unas vacaciones para pensar las cosas y tener la cabeza tranquila, lo haré, pero esto no va a acabar conmigo, no me voy a rendir, todo tiene solución. Me apoyaré en mi familia y en mis amigos, trabajaremos más duro si cabe y volveremos aquí a dejar la bandera gallega y la española en lo más alto». A sus 26 años, le queda mucho que ganar.