Los dos canteranos mariñanos que retan a los gallegos de Segunda Federación

PABLO CHAO VIVEIRO / LA VOZ

DEPORTES

Chus Ruiz y Pol Bassa, canteranos mariñanos y jugadores de la Gimnástica Torrelavega.
Chus Ruiz y Pol Bassa, canteranos mariñanos y jugadores de la Gimnástica Torrelavega.

Pol Bassa y Chus Ruiz crecieron en el Burela y el Viveiro antes de coincidir esta temporada en una Gimnástica Torrelavega que este domingo visita al Fabril

15 mar 2024 . Actualizado a las 20:11 h.

En esta temporada 2023-2024, la Gimnástica Torrelavega tiene un aroma mariñano en sus filas. Jesús Ruiz Suárez (Luanco, 2001), conocido en el mundo del fútbol como Chus Ruiz, y Pol Bassa Mora (Burela, 2002) forman parte de la plantilla cántabra de Segunda Federación. Actualmente, la Gimnástica está fuera de descenso y su objetivo es mantener un año más la categoría. Para ello, tendrán que luchar con algún equipo gallego como son el Racing Club Villalbés, el Deportivo Fabril o el Coruxo, entre otros.

Este domingo disputan un partido fundamental para ellos contra el Deportivo Fabril (Abegondo, 17 horas), en la que será la primera vez que Pol visitará Abegondo tras su marcha del equipo coruñés. «Para mí será un encuentro muy especial ya que fue donde crecí como futbolista durante cuatro años y tengo muchas ganas de reencontrarme con la gente».

Pol Bassa se formó en la cantera del Burela hasta infantiles, para posteriormente dar el salto a las divisiones inferiores del Lugo, Deportivo y Burgos.En el filial del equipo burgalés disputó sus dos primeras temporadas como sénior. En este curso fichó por la Ponferradina de Primera Federación, pero salió cedido para el conjunto cántabro.

Por su parte, Chus Ruiz, estuvo en la cantera del Viveiro durante los dos años de cadetes para posteriormente dar el salto a la cantera del Real Oviedo. El centrocampista asturiano dio el salto al fútbol sénior en el Praviano y el Real Oviedo B, de Tercera RFEF, para después fichar por el Langreo de Segunda Federación. Esta temporada arrancó en el Vélez pero en este mercado de invierno fichó por la Gimnástica, tras los problemas económicos que atravesaba el conjunto malagueño.

«La verdad es que los compañeros me acogieron muy bien. Venía de un año muy complicado a nivel personal pero estoy muy contento de estar aquí con este grupo de compañeros. Les estoy muy agradecido», explicaba Chus.

Antes como rivales y ahora como compañeros

Los dos canteranos mariñanos llegaron a disputar seis enfrentamientos entre ellos. Los dos partidos en juveniles de División de Honor cuando Chus militaba en el Oviedo y Pol en el Deportivo; los dos encuentros en la Liga Gallega Cadete cuando el asturiano estaba en el Viveiro y el burelense en el Dépor; y por último el año pasado en Segunda Federación, cuando Pol estaba en el Burgos Promesas y Chus en el Langreo.

El balance de resultados es de tres victorias para cada uno. Chus recuerda de esos partidos que eran muy competidos y que Pol era un jugador de banda, muy rápido y difícil de desbordar. Mientras, el lateral burelense concuerda con el asturiano y explica, entre risas, que Chus es un jugador que, por su forma de ser, si lo tienes en tu equipo lo amas pero si juega en el equipo contrario lo odias a muerte.

Ambos jugadores coinciden en que, ahora que pueden compartir vestuario, es un lujo jugar juntos y consideran que por características de uno y de otro se complementan muy bien dentro del terreno de juego.

A falta de ocho encuentros para el final de temporada, los dos canteranos mariñanos confían en conseguir el objetivo, si logran seguir siendo un equipo rocoso, e incluso mirar un poco más hacia arriba. «Yo llegué en enero y me impresionó que el equipo fuera tan abajo porque a nivel individual y colectivo hay muy buena plantilla», expone Chus.

Para terminar, tanto Chus como Pol no descartan volver a jugar en un futuro en Galicia pero esta cuestión no es algo que tengan en mente a corto plazo.