El VAR remueve el fango del fútbol

DEPORTES

Adrián Ruiz Hierro | EFE

04 feb 2024 . Actualizado a las 16:27 h.

Los arbitrajes nunca podrán escapar de la controversia y tampoco de la polémica, es algo que va con el oficio. Y el fútbol es el que se lleva la palma, más si se cierra el foco sobre la Primera División española, siempre con la tensión arterial alta, a veces, como ahora, con las pulsaciones y las pulsiones desatadas.

Ya a mediados de los noventa, sin redes sociales ni cobardes que esparcen escondidos tras un seudónimo, con presidentes más lenguaraces (Jesús Gil les ganó a todos por muchas cabezas, pero la nómina era larga) hubo más de un chispazo. Cabe recordar un gran debate ad hoc en televisión, organizado por José María García, con colegiados y dirigentes. En un momento dado, a estos últimos les pidió un compromiso de contención en las críticas.

Y todos iban dando el sí hasta llegar a Caneda, quien argumentó que, si veía algo que no le gustase relacionado con el Compos, no se iba a callar porque no había detrás ninguna caja de resonancia que hablase por el club. Lógicamente, se refería a que los grandes, sobre todo Real Madrid y Barcelona, siempre generan un ruido mediático muy por encima del que pueden suscitar los demás equipos.

El escenario actual es parecido, pero peor, porque el VAR está removiendo, como no se recuerda, el fango del fútbol. Y los dos granes se sitúan a la cabeza. Porque los informes arbitrales que realiza Real Madrid Televisión recapitulando los errores del árbitro de turno rayan la indecencia. Laporta, en la otra orilla, responde más al perfil tribunero de los noventa. Sigue sin explicar los pagos a Negreira, absolutamente injustificables, pero lo cuestiona todo cuando el equipo no gana. Lo que más sorprende es la irrupción de Xavi Hernández en el debate, incalificable. Si de verdad cree que la liga está adulterada, lo mejor que puede hacer es irse ya. Sea como fuere, el fútbol aguanta todos los embates.