Djokovic: «Seguiré mientras continúe ganando»

Enric Gardiner

DEPORTES

Djokovic, tras ganar el US Open
Djokovic, tras ganar el US Open CJ GUNTHER | EFE

Djokovic se impuso en la final del Open de Estados Unidos a Medvédev en tres sets y eleva su ventaja como el más laureado de todos los tiempos con 24 grandes

11 sep 2023 . Actualizado a las 21:34 h.

«¿Qué haces todavía aquí?», preguntó Daniil Medvédev tras perder la final del US Open ante un Novak Djokovic de 36 años. «Seguiré jugando mientras siga ganando», replicó el serbio con su vigesimocuarto grand slam aún caliente bajo el brazo. Desde hace tiempo, Nole ya no pelea contra nadie más que contra sí mismo. Lejos quedaron los debates sobre quién es el mejor de la historia y su comparación con Rafa Nadal y Roger Federer. Es imposible argumentar, con los datos y los títulos en la mano, que Djokovic no es el mejor. Y cualquier atisbo de duda ya se encarga él de despejarlo. En la final del Open de Estados Unidos se deshizo de Medvédev, que dos años antes había sido en ese mismo escenario el verdugo que lo privó de ganar los cuatro grandes en un año natural. Lo hizo en tres sets: 6-3, 7-6(5) y 6-3 en tres horas y 17 minutos.

Djokovic es el hombre con más grand slams, con 24, dos por encima de Nadal, que volverá la temporada que viene a la competición, y cuatro más que Federer, retirado desde hace un año. Está igualado con Margaret Court, que consiguió 24 entorchados hace un lustro, y la podrá superar en el próximo Abierto de Australia, donde es el rey absoluto, con diez títulos.

390 semanas como número uno

Además, Djokovic comenzó ayer su semana 390 como número uno, más que ningún otro tenista, hombre o mujer, en la historia. Su defensa del trono no será sencilla, porque, de aquí a final de año, pondrá en juego 2.850 puntos, por los títulos de Tel Aviv y Astaná —que perderá seguro al no jugarse estos torneos—, y las Finales ATP, que ganó invicto. A esto hay que sumar la final de París-Bercy. Sin embargo, el serbio cuenta con la ventaja de que este año habrá gira asiática, por lo que optaría a un bonus de 1.500 puntos si ganara en Pekín y Shanghái.

En un palmarés como el de Djokovic, el número uno ya queda prácticamente en una anécdota, pero tiene aseguradas 396 semanas como el mejor y, si retiene el cetro hasta el próximo 20 de noviembre, alcanzará las 400 semanas en lo más alto. Un bonito adorno para el currículo. Como lo son los 39 másters 1.000 —tres más que Nadal y once más que Federer—, el hito de ser el único en ganarlos todos y haberlo hecho en dos ocasiones, las rivalidades ganadas al suizo (27-23) y al español (30-29), haber sido el que más cerca ha estado de igualar a Rod Laver, con cuatro años con tres grand slams (el 2011, el 2015, el 2021 y el 2023) y ser el único que los ha ganado todos al menos en tres ocasiones.

Retos por cumplir

Esto no implica que no tenga retos aún por cumplir, como despegarse de Federer y tener más títulos de maestros que nadie —están empatados a seis—, alcanzar los 109 entorchados de Jimmy Connors, uno de los récords más difíciles, —atesora 96— y conseguir una medalla olímpica. Desde su primera participación, en Pekín 2008, Djokovic acumula un bronce en la cita china, dos cuartos puestos, en Londres 2012 y Tokio 2016, y una primera ronda en Río de Janeiro. París 2024, con el torneo en el recinto de Roland Garros, es una motivación más para que Djokovic no cuelgue la raqueta.

Pero, sin una generación capaz de desplazarlo, el serbio no tiene en el horizonte ninguna razón para irse. Siempre y cuando le aguante un cuerpo que se ha reimaginado con los años y que, dejando a un lado la operación en el codo en el 2017, apenas ha sufrido problemas graves.

«Mientras siga ganando, no voy a dejar esto», aseveró el serbio, cuya próxima parada es esta semana, sin descanso, en la fase de grupos de la Copa Davis. Ahí, Djokovic liderará a Serbia en un grupo en el que se enfrentará a España, Corea del Sur y República Checa. Con un título en el 2010, Djokovic también tiene sellado el pasaporte de la Davis, pero estará en Valencia con los suyos. Algo que no hará Alcaraz, que, tras caer con Medvédev y ceder el número uno, anunció que no acudirá.