Alves, desde la cárcel: «Si esa noche me dicen que una joven me acusa de violación, me presento en comisaría»

La Voz / Cristian Reino REDACCIÓN /COLPISA

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El futbolista Dani Alves, que permanece en prisión en por una acusación de violación, en una imagen de archivo de diciembre del 2022
El futbolista Dani Alves, que permanece en prisión en por una acusación de violación, en una imagen de archivo de diciembre del 2022 DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El futbolista brasileño lleva en prisión desde finales de enero, acusado de una agresión sexual en un baño de una discoteca«No sé si ella tiene la conciencia tranquila, si duerme bien por las noches. Pero yo la perdono», asegura sobre la víctima

21 jun 2023 . Actualizado a las 16:12 h.

El futbolista brasileño Dani Alves fue detenido el 20 de enero en Barcelona, acusado de la violación de una joven de 23 años en un baño de una discoteca de la Ciudad Condal el 30 de diciembre. Tras declarar en sede judicial, fue enviado a la cárcel. Lleva cinco meses en Brians II. A lo largo de este tiempo ha cambiado varias veces de versión sobre lo que pasó aquella noche. Y ha solicitado de forma reiterada su excarcelación. Pero sus recursos fueron rechazados. Seguirá en prisión provisional hasta que se celebre el juicio. Por los «indicios de criminalidad» y el riesgo de fuga. 

Alves ha concedido a La Vanguardia su primera entrevista desde que fue detenido. El jugador habló con el diario catalán en la cárcel, y asegura que la ha concedido «para pedir perdón a la única persona» a la que tiene que pedirlo, que es a su mujer, Joana Sanz. «Ya le pedí perdón personalmente aquí, en prisión, pero debo hacerlo públicamente, porque la historia es pública, la ofensa es pública y ella merece esas disculpas públicas», asegura. A la presunta víctima, por tanto, no le pide perdón.

Según su versión, no la agredió sexualmente tal y como mantiene la joven de 23 años. El ex de Sevilla, Barcelona, Juventus y PSG sostiene que es inocente y que pactó previamente con la chica que tendrían relaciones sexuales en el baño del reservado de la discoteca Sutton de Barcelona el pasado 30 de diciembre. «Todo lo que pasó y no pasó allí dentro solo lo sabemos ella y yo», afirma. Y proclama su inocencia: «Tengo la conciencia muy tranquila de lo que ocurrió aquella madrugada». Ella asegura que la golpeó y que la violó en el interior del lavabo.

La investigación del caso está en su última fase, ya finalizada. Se habla incluso que el juicio podría celebrarse en otoño de este año. El futbolista insiste en que hubo sexo consentido y la chica desde el primer día dice todo lo contrario, que fue violada. Entró en el reservado. Al ver que era un baño, quiso salir. Alves la encerró, según su relato. Se sentó en el retrete y se la puso encima por la fuerza, mantiene la víctima. Ella pidió que parara y que la dejara marchar. La tiró al suelo, la agarró del cuello, la abofeteó, la puso contra el retrete y la violó. Salió llorando del baño.

El futbolista se refiere a la víctima como «la mujer con la que tengo el problema». Dice que no la vio llorando cuando salió de la discoteca (a pesar de que pasó a su lado): «Yo no la vi. Si la hubiera visto llorar me hubiera detenido para preguntar qué pasaba». También afirma que «si algún responsable de la discoteca me hubiera pedido que me esperara porque una joven aseguraba que yo le he había agredido sexualmente, yo no me voy a casa. Esa misma noche me presento en una comisaría a aclarar lo que ha pasado». 

Alves niega haber bebido mucho aquella noche y afirma que apenas habló con la víctima (las cámaras de seguridad sí muestran conversaciones entre ellos), a la que propuso él ir al baño.

 Asegura que aquella noche durmió tranquilo y que de lo único que se arrepiente es de haberle sido infiel a su mujer. «Salí del Sutton tranquilo. Llegué a mi casa. Me duché porque mi mujer ya dormía y me avergonzaba de la infidelidad», apunta. Se enteró de la denuncia a través de los medios de comunicación. «Llamé por teléfono a mi abogada, Miraida Puentes. Ella consultó con los Mossos y en los juzgados y me aseguró que no había ninguna denuncia y que podía viajar y salir de España con total tranquilidad. Por eso me fui», remata.

El brasileño niega la agresión sexual. «No sé si ella tiene la conciencia tranquila, si duerme bien por las noches. Pero yo la perdono». Dani Alves califica lo sucedido aquel 17 de abril como «una infidelidad» a su mujer, a la que pide públicamente perdón. Dice que mintió en sus declaraciones en sede judicial por conservarla: «Tuve miedo de perder a Joana y por eso mentí». Esa explicación no convenció a ninguno de los magistrados que valoraron su prisión provisional en los últimos meses. Decidieron mantenerlo en la cárcel.