Juan Señor: «Este reto es más complicado que los 12 goles a Malta»

Álex Davila

DEPORTES

Ramón Leiro

A sus 64 años, tras casi veinte sin ponerse al frente de un equipo, el exinternacional con la selección toma las riendas del colista Pontevedra

07 mar 2023 . Actualizado a las 21:21 h.

Juan Señor es un hombre feliz. Hace una semana tomó las riendas del colista Pontevedra CF, un equipo al borde del desahucio deportivo y un reto mayúsculo para tratar de relanzar su carrera de entrenador. A sus 64 años y tras casi dos décadas sin ponerse al frente de un equipo, al exjugador internacional con la selección española, recordado sobre todo por el gol número 12 a Malta en la famosa goleada de 1984, le ha vuelto a picar el gusanillo de los banquillos y, de la mano del Pontevedra, tiene una nueva oportunidad para demostrar su valía. En su primer partido el resultado no fue el mejor; 2-1 en Fuenlabrada en un partido que los granates disputaron con un hombre menos desde el minuto 40. 

­­-La primera pregunta es obligada ¿Era más difícil el reto de meterle 12 goles a Malta o el que acaba de asumir con el Pontevedra?

­­-Es mucho más complicado este. Aquel lo viví de una manera diferente y salió bien gracias a Dios. Curiosamente en ese partido la primera oportunidad que tuvo España fue en un penalti, yo era el especialista y lo mandé al palo y salió fuera. Luego se me concedió el premio o el mérito de ser el autor del doce, que es del que se acuerda todo el mundo. Podemos hacer un símil en el que mi primer partido en Pontevedra es muy accidentado, nos quedamos con unos menos y aun así competimos, y ahora mismo nos quedan doce. Otra vez volvemos a la referencia del doce. Doce partidos más en los que lógicamente debemos focalizar en el siguiente toda nuestra atención.

­­-En la previa de su primer partido dijo haber sentido que fue un acierto tomar las riendas de un equipo bajo de ánimo. ¿Lo sigue pensando después de la derrota?

­­-Mi opinión no ha cambiado. A pesar de que compitieron bien, sí que inicialmente hubo algunas tomas de decisiones que no fueron las mejores o algunos pases que se nos escaparon. Yo sé lo que están viviendo ellos y para mí eso no son fallos, son tomas de decisiones que tendremos que corregir. Fueron unos campeones y compitieron como nadie en inferioridad numérica. 

­­-¿Qué le hace falta al equipo?

­­-Yo he vivido, vivo y viviré por y para el fútbol, me apasiona y amo este deporte. Llevo seis días con el Pontevedra y les he dicho que creo en ellos. Ellos me han demostrado que puedo y tengo que seguir haciéndolo. Los hechos están en el partido anterior. Decidí jugar con dos puntas, ir hacia delante aun con uno menos porque a nosotros solo nos vale la victoria. Esa declaración de intenciones y esos gestos por parte de los jugadores, con la reacción que mostraron, es la línea que vamos a seguir de aquí al final de temporada. Lo que nos queda para mejorar el estado de ánimo es conseguir una victoria. De la manera que sea. 

­­-¿En qué nota un entrenador que su plantilla está triste o baja de ánimo?

Hay que tirar de sentido común. Un grupo que desde el principio de temporada crea unas expectativas de no llegar a los problemas a los que ha llegado y al agobio actual, uno se plantea que esa plantilla está tocada de ánimos seguro. Porque hay una planificación y hay dos entrenadores anteriores y dos mensajes diferentes. Uno supone que la moral la deben tener muy baja. Yo vengo a asumir el reto de que en los primeros días, o no se sabe cuántos, lo que hay que hacer es levanta cabezas y hacer que el futbolista no se caiga. Hay que decirles que todo lo trabajado hasta ahora seguro que vale y que hay que retomar todas las sinergias positivas que había y que ahora parece que se diluyen porque los resultados no se dan. 

­­-¿Cómo se trabaja la psicología en un vestuario de fútbol?

­­-Lo que estoy intentando hacer es simplificar cuestiones. En esa simplificación está el no exigir lo mismo que sí hubiese hecho si fuera el principio de la temporada. Yo lo que pido es compromiso absoluto y que, aquello que saben hacer bien y les funciona, lo hagan. Nos olvidamos de mensajes complejos, todo eso está de una manera simplificada y eso no quiere decir que se trabaje menos. Yo estoy con mi cabeza puesta en mi club actual y echo muchas horas para dar con las teclas adecuadas para que en ningún momento la motivación de los futbolistas decaiga. Lo último que les dije antes de salir en Fuenlabrada fue «creo en vosotros». Mi trabajo es que ellos crean en sí mismos como grupo.

­­-Supongo que este tipo de trabajo no se hacía cuando usted vestía de corto.

­­-El fútbol ha evolucionado mucho. Antes lo que existía era un nivel de autocrítica mucho mayor. La evolución de fútbol nos ha dado unas herramientas fantásticas de trabajo, pero por otro lado ha acostumbrado a los jugadores al trabajo más masticado, más hecho. Un yo me responsabilizo de un jugador si me lo dice mi entrenador, cuando lo que hace falta en el campo es que un jugador decida por sí mismo y hable con los compañeros, que ayude cuando es necesario y que sea exigente. 

­­-Su llegada a Pontevedra no estuvo exenta de polémica. ¿Le molesta que algunas personas duden de su valía por el tiempo que llevaba fuera del radar y de los banquillos?

­­-Para nada. Las dudas solamente se solventan con el trabajo. A mí me parecen bien las dudas porque no me conocen o no saben cómo soy. Me da igual, asumo que cada uno tenga su punto de vista siempre y cuando exista educación. Aquí me conocen muy pocos.

­­-Para conocerlo un poco mejor ¿A qué se ha dedicado Juan Señor todo este tiempo?

­­-He ejercido a nivel de fútbol formativo sénior, pero siempre a nivel de fútbol formativo. He llevado una Fundación asociada con un club, he hecho campus formativos y de tecnificación durante los veranos y las actualizaciones correspondientes en la Federación Española. He formado parte del comité de entrenadores de la RFEF y, en cuanto a fútbol se refiere, he ejercido de entrenador de gente como Mendieta, Salva Ballesta o Amavisca. Esa es una labor no profesional, pero sí con gente de alto nivel. Siempre por y para el fútbol y la mejora del grupo o el futbolista. También formo parte de la Asociación de Futbolistas Españoles y, cuando no ejerzo de entrenador, he jugado partidos o hecho de secretario. 

­­-Y ¿por qué decide volver al ruedo después de este tiempo?

­­-Cuando a uno le apasiona algo y está preparado para hacerlo, puede esperar. Yo he tenido posibilidad estos años en varios sitios y en varias zonas del mundo, pero he entendido en ese momento que tenía que decir que no. Ahora he dicho que sí porque hay un equipo al que conozco y del que hace muchas jornadas me sorprendía que no estuviera en una posición menos comprometida. Me llamó a la puerta esa posibilidad y el club me dijo que podría ser la persona para tratar de revertir esa situación tan complicada. Aquí estoy, asumiendo un reto difícil pero no imposible. En la primera etapa hemos tenido problemas, pero creo que los futbolistas demostraron que están por la labor y tuvieron un compromiso colectivo enorme. 

­­-El domingo hablaba de la importancia que en su opinión tiene para un árbitro haber jugado al fútbol para ser juez de un partido. ¿Le parece imprescindible serlo también para ser entrenador?

­­-No tiene por qué ser al más alto nivel, pero sí entender lo que sienten y lo que pasan los jugadores para tomar decisiones. Ayuda tener esas sensaciones de futbolista, aunque no hayas llegado a la élite. 

­­-¿Cree que el futbolista recibe de otra manera el mensaje cuando el que se lo da ha estado en su pellejo y compitiendo al más alto nivel?

­­-Quizás ellos te puedan responder mejor, pero creo que sí. El saber que su entrenador ha vivido el fútbol y ha llegado al más alto nivel siempre les da un referente mayor. Supongo que tener de referente a alguien conocido les ayuda, pero eso puede influir en unos sí y en otros no. 

­­-Usted formaba parte de la Federación Española cuando se fraguo todo el plan de reestructuración de la Segunda B. ¿Qué le parece que ahora se plantee la opción de dar marcha atrás a todos esos cambios?

­­-Es posible que estuviera ejerciendo como vocal en el Comité de entrenadores en ese momento. Si ahora se está poniendo en duda el modelo actual será porque habrá voces que dirán que económicamente éste no funciona. No tengo una opinión formada porque debería saber qué llevó a cambiar el modelo anterior y qué motivos aducen ahora mismo para decir que deben volver al antiguo formato. Creo que antes la Segunda B tenía más caché y abría el abanico a capitales de provincia o equipos históricos que con este formato quizás les cuesta un poco más aparecer en ese tercer nivel del fútbol español.