El arbitraje femenino gallego, cerca de las buenas cifras de antes de la pandemia: 72 inscritas la pasada campaña

DEPORTES

CAPOTILLO

En las últimas seis temporadas el número de colegiadas en el fútbol ha crecido un 41,18 %. «La clave del aumento en la comunidad no es otra que el trabajo y el tratar de formar a las chicas», expresa Bernardino González

25 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La internacional Zulema González, Beatriz Cuesta, Eugenia Gil, Tania Fente, Lorena Novás y María Iria Rosendo, de la Liga F. Esas son las árbitras principales y asistentes gallegas que sirven de ejemplo para las nuevas generaciones. La captación ha sido mínima. El número de árbitras no ha hecho más que crecer en Galicia. Los datos lo avalan: en las últimas seis temporadas ha crecido un 41,18 %, y la campaña más exitosa fue la 2019-2020, con 74 inscritas. «En general, el fútbol y el arbitraje femenino está en auge. La clave del aumento en la comunidad no es otra que el trabajo y el tratar de formar a las chicas». Con esta declaración Bernardino González, presidente del Comité Gallego de Árbitros, explica el incremento.

La muestra del trabajo bien hecho son las referentes. Porque, para Eugenia Gil, la importancia se encuentra en el nivel. Un aspecto que, considera, que también tiene que ver con la creación de la Primera División Femenina. «La calidad es muy grande. Puedo decir con orgullo que Galicia es una de las comunidades con más nivel». Una postura a la que se une su compañera Beatriz Cuesta. La colegiada se atreve a hablar del futuro. «El margen de mejora es muy grande, pero la línea en la que se está trabajando es la adecuada. Sabemos que tenemos el apoyo del comité», expone.

A pesar de que cada vez haya más chicas que se sumen al arbitraje, son conscientes de que todavía queda mucho por avanzar. «Si nosotras hemos podido hacerlo, las demás también. Visibilidad y seguir trabajando para que no sea noticia que las mujeres arbitremos, sino algo común en los terrenos de juego», explica Cuesta. Y es que, poco a poco, dejará de serlo. El porvenir se augura prometedor. «Queremos que esto crezca, que haya más mujeres. Animar a las más jóvenes a que tengan inquietud, que van a estar arropadas, y a guiarlas en el camino», puntualiza Eugenia Gil.

Sin embargo, no solo aumenta el número de árbitras, sino también de colegiados. «Siempre ha habido un déficit de árbitros, pero este año habrá superávit. A Coruña es la delegación más fuerte, llegando a veces a 500 designaciones cada semana», subraya Rubén Eiriz Mata. Una afirmación a la que se une González, presidente del comité: «Estamos en un volumen importante».

Aproximar su figura

Desde el Comité Gallego de Árbitros han seguido una estrategia clara para captar a futuros trencillas. «Hemos querido acercar la figura del colegiado a los futbolistas por dos motivos: para que vean que es una salida, un complemento económico y deportivo. Les hace mejores jugadores», subraya el extrencilla.

«Somos una parte más del fútbol y no podemos estar al margen. Tenemos que explicar lo que hacemos, que creo que es mucho, y se está trabajando bien. Tratamos de cometer el menor número de errores posible, aunque la gente no lo crea», añade Bernardino González.

Perfil de los colegiados

Los trencillas de la élite son cada vez más jóvenes. Los tiempos cambian y, con ellos, la visión de estos como unos deportistas más. «Los chicos se están iniciando a una edad temprana. Es difícil llegar a la élite si no se empieza pronto por la cantidad de categorías y la exigencia», comenta el responsable del comité. Y es que tienen que pasar por todas las categorías para llegar a lo más alto, lo que supone la inversión de varios años con toda la dificultad que entraña.

Consciente de todo el margen de mejora que existe, el presidente del comité no duda en dar las claves para los próximos años. «El futuro del arbitraje gallego es el que se trabaje. No cabe duda de que el talento es importante, pero no determinante. Está claro que no es un éxito del comité, sino de la labor que hace cada uno a nivel individual. Nosotros solo estamos para ayudarles, proporcionarles las mejores herramientas», subraya. Porque el esfuerzo, la dedicación y el acierto lo ponen ellos. Los protagonistas. Los colegiados.

Las aulas, el punto de partida

Acercar el mundo del fútbol y del arbitraje a los más pequeños. Con este objetivo nació el nuevo proyecto «Futgal nas escolas». Los concellos de Culleredo y el colegio Liceo La Paz fueron los primeros en sumarse a esta iniciativa de la federación gallega y el comité de árbitros. En cada centro educativo que forme parte de este proyecto se educará a un árbitro y un entrenador por clase, y los equipos serán mixtos. Una idea que también han querido emular otros deportes en Galicia, como es el caso del baloncesto.

Orzán SD

El Orzán, el único club de España que forma colegiadas

El Orzán SD sigue dejando clara su apuesta por el fútbol femenino. El club, únicamente integrado por equipos de chicas, ha llegado a un nuevo acuerdo. Y pionero. La institución coruñesa y el Comité Gallego de Árbitros establecieron un convenio por el cual sus jugadoras mayores de 13 años —un total de 70— realizarán un curso para convertirse en colegiadas. «Somos un club formativo, y pensamos que el tema del arbitraje sería una buena idea. Queremos que se preparen y que el día de mañana puedan ser profesionales, jugando al fútbol o siendo colegiadas», comenta su presidente, Fernando Taboada.

Esta idea está hecha con la esperanza de conquistar a otros clubes. «En la primera reunión comentamos que sería algo innovador. Queremos que otros equipos se vayan añadiendo. Lo que hacemos es establecer un punto de inflexión y empezar con esto. Con estos proyectos se da apoyo y publicidad al deporte femenino», explica.

En el club son conscientes de que la apuesta es un paso arriesgado, pero entienden que es lo que deben hacer. «Abrimos las puertas para que las chicas tengan salidas en el futuro. Hay que normalizar que ellas piten», añade Taboada, que insiste en que la idea es continuar con este proyecto las próximas temporadas.

Las jugadoras, ilusionadas con esta nueva etapa para ellas, recibirán la formación teórica en el local del club, mientras que las prácticas se repartirán entre los campos de A Torre y Abegondo. A través de la delegación de A Coruña se buscaron dos árbitras, dos profesionales de primer nivel que se encargarán de compartir con ellas su conocimiento: Eugenia Gil y Beatriz Cuesta, ambas colegiadas de la Liga F.

«Aunque haya crecido mucho el arbitraje femenino y ahora seamos muchas en A Coruña, creo que es una iniciativa increíble», dice Gil. Tanto para ella como para Cuesta, que las más pequeñas conozcan esta disciplina desde dentro es fundamental. «Nos queremos centrar en los valores y darles a conocer el real sentido de lo que está en el interior del arbitraje. Por supuesto, también temas teóricos que van a necesitar en el campo», añade la colegiada.

«Queremos darle nuestra perspectiva del fútbol y, si podemos conseguir que alguna se enganche... Es una magnífica iniciativa para acercar la figura del árbitro. Somos parte importante del fútbol», apunta Cuesta. Tienen la esperanza de que las chicas se apasionen por esta vertiente y que pongan todo de su mano para aprender. «Creo que va a salir algo bonito de esto», finaliza.