Los cazadores coinciden en su incertidumbre frente al futuro de la cinegética en Galicia

La Voz

Comenzó la temporada de caza menor en Galicia (durará hasta el 6 de enero, como norma general) y lo hizo con una jornada adversa en cuanto a las condiciones meteorológicas, lo que repercutió negativamente en el número de capturas en una actividad ya de por si mermada por la escasa presencia de especies cinegéticas. Estas fueron las primeras sensaciones:

BARBANZA

«Os cans apenas daban rastro de nada»

«Para o mal día que estaba, aínda non hai moita queixa», señalaba Ramón Paz, secretario de la Asociación de Caza y Pesca El Halcón de Mazaricos, mientras sostenía el par de liebres y perdices con las que se hizo su cuadrilla. Una valoración que repetían los muchos aficionados que arrancaban la temporada en este tecor que, con casi 20.000 hectáreas de superficie, es uno de los más extensos de Galicia.

Eso sí, se confirmaron los peores presagios en lo relativo al conejo. «Apenas hai. Nós collemos un de sorte porque con tanta choiva, néboa e vento, os cans apenas daban rastro de nada», apuntaban los hermanos Arturo y José París, que pasaron la mañana en la zona limítrofe con los municipios de Santa Comba y Negreira.

Justo por la otra punta del coto, en el límite con Carnota, se movió la cuadrilla Imos Tirando, formada por siete cazadores de la zona que lograron abatir cuatro liebres de excelente tamaño. «Estivo moi mal día e os cans apenas puideron traballar. É pronto para valorar como será a temporada pero, como sospeitábamos, parece que haberá moi pouco coello. A ver como vai indo co resto de especies», apuntaba Marcos Caamaño del Río, uno de sus integrantes.

OURENSE

«Similar al año pasado»

La jornada inaugural de la temporada de caza menor en Ourense cumplió las expectativas de los responsables de los diversos cotos que existen en la provincia. Fue el caso del Tecor Pena Maior, en montes de Piñor y O Irixo. Su presidente, José Carlos Otero, valoraba sobre esta primera salida: «Fue similar a la del año pasado. En líneas generales en la provincia, si los tecores no nos preocupamos de repoblar y cuidar el terreno, no vamos a tener nada que cazar. Alguno de nuestros socios reportó conejo y perdiz, las dos especies que repoblamos y que parecen haber prendido». Otero también explicaba que «aquí hay poca caza por las condiciones del terreno, pero en otros cotos colindantes sí hay, además de las repoblaciones. La mayoría nos tenemos que preocupar de favorecer su existencia».

El responsable del Tecor Pena Maior también alerta de que los nuevos cazadores prefieren las batidas de la caza mayor: «Hay jabalí y corzo en abundancia, y los recién llegados prefieren cazar en pandillas de 15 o 20, con las que se divierten más. En la menor, solo estamos incorporando a algún hijo de cazador o familiar cercano».

deza y TABEIRÓS-Terra DE MONTES

«Pode ser unha tempada boa»

Los cazadores de Deza esperaban una jornada de lluvia, pero al final el tiempo estuvo mejor de lo esperado con una mañana con los cielos cubiertos en parte pero sin agua. En Silleda, el presidente de la asociación de caza, Jesús Pérez Caramés, señala que «ó ser o primeiro día, caza houbo. A xente non quedou descontenta e todo o mundo, tanto os que foron ó coello como á perdiz ou á lebre trouxeron algunha peza para a casa. Vimos con expectativas de que esta pode ser unha tempada boa, aínda que con moita precaución porque ata que pase un mes ou así de ir ao monte non se saberá realmente cómo está todo e a caza que pode haber».

En Rodeiro son menos optimistas. El presidente de la sociedad de caza, Rubén Quintá, cazador de perdiz acabó la jornada con «cero pezas». Fue un día «moi regular e un pouco frouxo».

El presidente de la asociación de caza de Lalín, José Luis Montoto, señaló que esta primera salida al monte «ratificou o que viñamos vendo, e que era que hai zonas onde a repoboación de coello foi ben e outras onde despareceron. Queda agora determinar si o problema foi a vírica ou os depredadores, pero a tempada vai ser un pouco baixa».

En la zona, las asociaciones de caza constataban que hubo un brote de vírica que afectó a los conejos, empezando a causar mortandad en los meses de julio y agosto y que, en algunos cotos, aún se está cobrando víctimas. La afección está siendo mayor en Deza. La del conejo es la que más aficionados de caza menor reúne en las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes.

lugo

«Preséntase con incertidume»

Escaso botín en la zona sur de la provincia de Lugo y en A Terra Chá en la jornada inaugural. Los cazadores se quejan de que hay poca perdiz y conejo. En el caso de la perdiz, hay que destacar que fue a menos en los últimos años. Las repoblaciones no surtieron efecto, y es que se llevaron a cabo con perdiz de granja, que no se aclimata al actual hábitat. Y las autóctonas tampoco se reproducen como era de esperar. «Hai moito monte e poucas terras traballadas, e iso acaba pasando factura. Aquí na Terra Chá repoboamos en agosto con 7.000 perdices, e hoxe tan só queda a metade. En tres semanas non queda nada», afirma Manuel López, experto cazador de A Terra Chá.

Por lo que respecta al conejo, esta especie fue desapareciendo, y aquí también ha tenido mucho que ver el hábitat y la proliferación de mixomatosis. Esta adversidad ha llevado a que muchos cazadores de la provincia de Lugo se hayan reciclado y pasado a la arcea. No obstante, esta especie entra en la península más tarde. Al ser una especie foránea del norte de Europa, llega cuando el frío aprieta en esos países.

«Somos realistas. A tempada preséntase con incertidume, porque hai menos perdiz. Nós, no coto de Sober repoboamos este ano con cen, pero non é como antes. É normal que non haxa tanta, porque todo queda ao monte, e tamén está o xabarín e o raposo. Este último acaba con ela», afirma Diego Mazorra, cazador del Tecor de Sober.

A MARIÑA

Migración a la caza mayor

En A Mariña, la incidencia de la caza menor es muy puntual. José Ramón Canoura, del tecor societario O Azor, de Burela, calcula que en torno al 90 % de los integrantes de la asociación solo salen al monte para tomar parte en caza mayor. Algunas piezas son cada vez más escasas, especialmente la perdiz, y la actividad se centra en especies como el corzo. Una tónica que espera que no varíe en esta campaña. Unos pocos cazadores disfrutaban ayer por la tarde de la apertura, sin incidencias y con un tiempo propicio.

ferrol

Capturas escasas

Vïctor Luengo, vicepresidente de la Sociedad de Caza y Pesca Urogallo, que lleva el coto de Ferrol, asegura que la primera jornada de caza en la zona no fue buena. «Fue un día de capturas escasas, aunque es lo habitual en todos los comienzos de temporada, ya que el monte está sin pisar, los perros no se acoplan bien con los otros compañeros. Conforme vayan pasando las jornadas de caza, seguro que mejorará», dijo.

Ana García

María Gándara Lema, cazadora

«Empecei hai un ano coa miña parella e collín afección»

María Gándara Lema tiene 23 años y es de Vimianzo. Arrancó la temporada de caza menor con su cuadrilla en el coto de su municipio. Por la mañana habían capturado una liebre y tenían previsto ir a por conejos por la tarde, sabiendo que esta especie no abunda. «Empecei hai un ano coa miña parella e collín afección», explica la joven. Tanto le gusta la actividad que ha estado yendo los últimos cinco domingos al corzo en el coto del municipio de Cabanas, en la zona de Ferrol y el sábado estaban detrás de un jabalí, una especie a la que han estado dedicándose con intensidad dada la cantidad que hay en el municipio vimiancés. Ayer, a pesar del mal tiempo reconoce que estaba deseando salir al monte. Lo hizo a las siete de la mañana y solo pararon a las dos de la tarde para comer.

Sandra Alonso

Julián Gandarela, cazador

«Volvemos de vacío, el tiempo no acompañó nada»

Julián Gandarela llevaba desde el mes de febrero sin pisar el monte con la escopeta. Tocó madrugar, quedar con otros dos compañeros y desplazarse hasta Rois para estrenar la temporada de caza menor. La meteorología no acompañó.

—¿Cómo se dio la jornada?

—Pues volvemos de vacío los tres. El tiempo no acompañó nada.

—¿Demasiada lluvia?

—Sí, mucha, y también viento. A última hora incluso algo de niebla. Es la peor combinación, porque los animales no se mueven tanto y los perros no dan con ellos.

—¿Atisbaron alguna pieza?

—Una bandada de perdices, pero nada.

—¿Se nota el paréntesis obligado en su momento por la pandemia?

—Sí que se nota, pero más en la caza mayor y especialmente con los jabalíes, que con la pandemia se desplazaron más.

—¿Pensando ya en la próxima?

—Sí, a ver si hay más suerte.

Información elaborada por X. R. Alvite, Luis Manuel Rodríguez, Rocío Pérez, Luis Conde, Ramón González Rey, Jose Valencia, Cristina Viu, M. G. Reigosa y P. G. Cundíns.

Somos optimistas, pero la realidad es que la caza menor está en declive

Francisco Couselo Castiñeira

Por un día no se pueden sacar conclusiones claras, y menos si es el primer día de la temporada. Además, las condiciones meteorológicas fueron absolutamente adversas en algunos casos, con predominancia de viento, lluvia e incluso niebla, inclemencia que impide la práctica cinegética.

Poniendo como ejemplos áreas de la provincia de Pontevedra, pero perfectamente extrapolables a las demás zonas de Galicia, en el tecor de Santa Bárbara, en As Neves, se disfrutaba de cierta intensidad de caza, pero fue mermada por la lluvia y el viento, elemento que condicionó por completo la jornada en Lalín, sin ir más lejos. En San Martín de O Grove y en San Bartolomé de A Xesta fue la niebla la que perjudicó a los cazadores, donde apenas en las zonas bajas se podía cazar, con la niebla acechando en los picos de los montes. Con todo ello quiero dejar patente que fueron estas condiciones meteorológicas las que marcaron el arranque de la temporada de caza menor en Galicia.

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