El Barça exhibe músculo en el Pizjuán

La Voz

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Raúl Caro | EFE

El equipo azulgrana se sobrepone a un mal inicio y golea al Sevilla con tantos de Raphinha, Lewandowski y Eric García (3-0)

03 sep 2022 . Actualizado a las 23:20 h.

El Barcelona superó con nota la prueba de fuego que tenía este sábado en el Sánchez Pizjuán. El conjunto que dirige Xavi se impuso al Sevilla por 0-3 en un partido en el que los culés comenzaron el choque con mucho sufrimiento pero en el que supieron sobreponerse para acabar goleando a los de Lopetegui. Los tantos de Raphinha, Lewandowski y Eric García confirman el buen momento que atraviesan los azulgranas y permiten coger moral de cara al estreno en la Champions la próxima semana.

Era una auténtica final para el Sevilla y eso se notó antes y después de que el balón echara a rodar. El Pizjuán hasta la bandera, el himno de El Arrebato a pleno pulmón y el planteamiento de Lopetegui con el cuchillo entre los dientes desde el inicio. Todo eso es lo que se encontró el Barça como tarjeta de presentación en Nervión. Xavi salió con el once de gala y con la idea de mandar desde el comienzo, pero se topó con un rival que supo ahogar a los culés con la presión arriba y que pudo adelantarse en el marcador nada más empezar el encuentro si Rakitic hubiera aprovechado un pase magistral de Isco, si Lamela no hubiera estado en fuera de juego cuando batió a Ter Stegen o si En-Nesyri tuviera el olfato de gol de antaño.

Todos esos condicionantes en otro tiempo eran cara para el Sevilla, pero este año son cruz y el partido ante el Barcelona no iba a ser menos. Los culés sobrevivieron agazapados al huracán inicial y en apenas un instante reventaron el encuentro con un contragolpe relámpago liderado por Dembélé que acabó en remate inicial de Lewandowski y en gol de Raphinha. Los tres magníficos se asociaron y rescataron a su equipo de las garras de un rival que hasta ese momento fue netamente superior. Ese tanto cambió todo. Fue un jarro de agua fría para los hispalenses y un balón de oxígeno para una Barça que poco a poco se adueñó del centro del campo, que llegó mejor al descanso y que aprovechó la inercia para asestar un segundo mazazo gracias a la eficacia de 'Lewy'. El ex del Bayern cazó un envío largo de Koundé para hacer más grande la herida de los locales y firmar su quinto gol en Liga antes del descanso.

Tras la reanudación, esa herida seguía sangrando. Lopetegui trató de revitalizar a los suyos con un cambio de dibujo y con la entrada de Carmona y Rafa Mir. Fueron dos cambios buscando un toque de corneta que no se produjo. Para entonces, el Sánchez Pizjuán ya vivía un ambiente enrarecido y el Barça se frotaba las manos con un rival que dejaba espacios a la espalda de los centrales y que acusaba el esfuerzo físico de la primera mitad. Era el momento de matar definitivamente el partido para los de Xavi y el brazo ejecutor fue alguien nunca antes visto. Eric García marcó su primer gol como profesional tras una dejada de cabeza de Koundé, que firmó la segunda asistencia en su regreso a 'casa', y allanó aún más el camino para los azulgranas.

Con el partido resuelto, Xavi comenzó a dosificar esfuerzos pensando en el debut de su equipo el miércoles en Champions League frente al Viktoria Pilsen. El técnico catalán aprovechó el marcador para retirar del terreno de juego a Lewandowski -que antes pudo ampliar la renta en dos ocasiones pero se topó con Bono-, a Dembélé, Pedri y Balde. Ya sin ellos, los culés dedicaron los últimos minutos a templar el empuje de un Sevilla envalentonado por la situación que atraviesa el equipo con apenas un punto de los 12 primeros en juego. Lo hicieron reinando en un ida y vuelta que pudo acabar en una goleada aún mayor y que deja al Barça repleto de moral después de tres victorias consecutivas que confirman las buenas sensaciones de la pretemporada.