«Final Four» de la Euroliga: un resultado imposible de vaticinar

Alberto Blanco

DEPORTES

19 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La verdad es así de dura. No creo que nadie en su sano juicio pueda pronosticar una semifinal Madrid-Barcelona de la Euroliga. Porque da igual todo lo sucedido hasta la fecha, que esos 40 minutos se presentan más que emocionantes.

Me voy hacia el plano personal. Por un lado la ambición de Saras y Mirotic. En el otro, el orgullo de Laso y Rudy o Llull. El lituano fichó por el Barcelona por este motivo. Ganar la mejor competición de baloncesto del mundo. No hay duda alguna. No es solo cómo prepara al equipo a nivel táctico, sino cómo lo endurece a la hora de dar un paso más a nivel físico y de extenuación al esfuerzo. Así es Jasikevicius. Y Mirotic está claro que quiere el trofeo. No solo a nivel colectivo, sino también en el plano individual. La sorpresa de verlo fuera del mejor quinteto de la ACB pone un añadido al partido y su posible enfado personal.

Y Laso es el entrenador con más apariciones en una Final Four. Ha reconducido al Madrid de su peor momento en años, para lograr hasta 10 victorias seguidas y un 3/0 al Maccabi que dejó una imagen muy cambiada de los blancos. Y Laso lo deja todo en manos de sus camaradas Rudy Fernández y Sergio Llull. Es alucinante ver la ambición de ambos jugadores en el ocaso de sus carreras.