Carlitos Alcaraz, el niño maravilla

Tito Vázquez

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

Gana con un tenis de culto, y además devuelve la variedad e imaginación al juego

14 may 2022 . Actualizado a las 23:18 h.

Apareció el elegido: Carlitos Alcaraz. Valió la pena esperar tantos años. Adiós a todos los lamentos de la generación anterior. Las excusas para realizar un tenis monótono y aburrido eran varias. «No se puede ir con el saque a la red, porque los jugadores devuelven muy fuerte». «La velocidad y la potencia del tenis moderno no te da tiempo a pensar». «Es muy difícil subir, te pasan por todos lados». Y, si es verdad que la velocidad aumentó, que los jugadores devuelven mejor, que la derecha es más potente y que el césped está mas lento, también es verdad que el otro día apareció un chico que cumplió 19 años, que sabe que todas las piezas de ajedrez son útiles y que si uno las usa de la manera correcta las posibilidades son infinitas. Carlitos, como a él le gusta que lo llamen, es un pichón de crac.

Siempre pensé que iba a llegar el día en que un jugador fuera muy sólido del fondo de la cancha pero que además tuviera una actitud ofensiva en su manera de ver el juego. «No hay mejor defensa que un buen ataque», decía el campeón mundial de ajedrez, el cubano José Raúl Capablanca. Carlitos juega con esa actitud ofensiva y trata de ganar el punto en el momento adecuado; sea subiendo a la red, con un golpe de fondo o con una dejada. En la semifinal en Madrid, ante una devolución alta de Djokovic, el español le contestó con un globo, se fue a la red por sorpresa y le ganó el punto. Ese atrevimiento o manera de ser es un cambio de paradigma en la manera de pensar. Ahora el tenis vuelve a ser completo.

Si los grandes campeones de estos años, Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic (el único que puede superar el récord de Rafa en grand slams) tienen tiempo para pensar, ¿por qué no Carlitos?