Karim se lleva el balón y pide el de Oro

DEPORTES

NEIL HALL | EFE

Benzema anota su segundo triplete consecutivo en Champions, gracias a dos testarazos y al error que volvió a forzar en un meta rival, y se postula al galardón

07 abr 2022 . Actualizado a las 00:16 h.

Un catálogo de recursos. En el origen y en la culminación. Karim Benzema sigue intratable. En apenas tres minutos reventó la eliminatoria. Asomó un poco antes, con un taconazo sobre Valverde, que este cedió para que Vinicius lo estrellara en la madera. En el inventario de Karim no solo hay remate. Entiende el juego como si por la sangre le bajara el manual. No tiene el ego de Cristiano, que le dio sombra durante sus años de convivencia, o de Mourinho, que fue incapaz de percibir su instinto matador y se burló en público de su olfato. «En ese momento se me fue la olla. Respétame como futbolista. Soy alguien tímido, pero si te vas a reír de mí, me vas a encontrar», le espetó Karim al portugués durante una hora de despacho. «Se acabaron las historias de gatos y de perros». Benzema eclosionó cuando Mourinho y Cristiano se alejaron del Madrid, que hoy tiene a las puertas de otra semifinal de Champions.

Entre testa y testa, tres minutos

Tres minutos. Solo tres. Los que pasaron entre testarazo y testarazo. Karim vio por el hueco del ascensor a Vinicius y este calibró sus intenciones en la prolongación de la jugada. El brasileño midió el centro y Benzema ubicó la cabeza hacia adelante un pequeño palmo para llevar la pelota con violencia a la red. Pareció complejo. El Madrid festejaba el destello. Y Karim ya tenía en la chistera otro más luminoso.

Modric la colgó al área y el francés se elevó con un escorzo. Se dejó caer ligeramente hacia atrás y con un sutil movimiento de cuello, depositó el esférico lejos de las posibilidades de Mendy.

El instinto de depredador que Mourinho no encontró, lo exhibió Benzema para convertir el tercero. Porque fue evidente que a Mendy le faltó fuerza y a Rüdiger solvencia en ese disparate de indecisión, donde nada bueno puede sucederte, pero ninguno de los dos errores se habría forzado si Karim no hubiese salido lanzado a la presión desde muchos metros atrás. Ulreich, Karius, Donnaruma... y ahora Mendy. Cuando Benzema aprieta, convencido de que al otro lado de la zarpa puede salir sangre, hay grandes porteros a los que se les cae el cartel. Stamford Bridge le regateó el aplauso cuando fue relevado. Quizá, en otra plaza británica, lo hubiese disfrutado.

Benzema ha marcado 37 goles en 36 partidos oficiales esta temporada. Su récord, en la 2011-12, estaba en 32. Ha marcado los 7 últimos goles del Madrid, 9 de los últimos 10, y los 6 últimos en Champions. Unos números estratosféricos camino de los 35 años. Anoche se llevó, otra vez, el balón por su hat-trick. El segundo consecutivo que anota en esta Champions. Quizá este año le toque uno de Oro.