Portugal pide explicaciones por el «partido de la vergüenza», el Belenenses-Benfica

La Voz

DEPORTES

PEDRO NUNES

Numerosos estamentos se preguntan por qué no se aplazó el Belenenses-Benfica, con el equipo local solo con 9 jugadores por el covid

28 nov 2021 . Actualizado a las 21:03 h.

Reunión extraordinaria de la Liga Profesional, críticas de los dirigentes de los grandes clubes... Al día siguiente del partido Belenenses-Benfica, finalizado al descanso después de que el modesto equipo local, diezmado por un brote de covid-19, no tuviera suficientes jugadores para continuar, Portugal se pregunta cómo no fue aplazado este encuentro.

«Vergüenza», tituló en portada el diario deportivo A Bola, estimando que el público asistió «a un partido que nunca debería haberse disputado», mientras que el otro gran rotativo, Record, proclamó que el fútbol «ha tocado fondo». El diario Jogo, por su parte, calificó lo vivido en el Estadio Nacional como «farsa»: «Un espectáculo vergonzoso en el Estadio del Jamor (el otro nombre que recibe el recinto) que escribió una de las páginas más oscuras de la historia del fútbol portugués». Aunque quizás quien mejor lo resumió todo fue el Jornal de Noticias: «Once contra nueve y al final pierde el fútbol».

Valedero para la duodécima jornada del campeonato de Portugal, el partido entre Benfica (tercer clasificado) y el Belenenses (decimosexto), se presentaba como una mera formalidad para las Águilas. Y tuvo que suspenderse al inicio de la segunda parte, cuando el Benfica ganaba por 0-7 frente a un rival que no tenía medios para competir.

El modesto equipo del barrio de Belem en Lisboa se vio inmerso en una situación caricaturesca: privado de catorce jugadores por un brote de covid-19, así como su entrenador y varios componentes del cuatro técnico, el Belenenses tuvo que sacar un equipo inicial formado por varios jugadores del filial, un portero en el puesto de delantero... y aún así solo les daba para sumar nueve futbolistas, sin recambios en el banquillo.

En el descanso, lo insólito dio paso a lo absurdo y al ridículo: con 0-7 en el marcador y solo siete jugadores disponibles (dos se declararon lesionados), el Belenenses regresó a la cancha para disputar la segunda parte, que nunca dio comienzo porque antes, uno de los futbolistas locales se tiró al suelo, supuestamente lesionado y sin poder continuar, lo que obligó al árbitro a dar el partido por finalizado, ya que el reglamento establece que un encuentro no puede continuar si uno de los equipos se queda con menos de siete futbolistas.

Tras el partido, el presidente del Belenenses, Rui Pedro Soares, aseguró que había solicitado a la Liga Portuguesa el aplazamiento del partido.

La decisión de mantener el partido fue unánimemente criticada por los grandes clubes. El Sporting aseguró que este episodio perjudicaría «la credibilidad del campeonato» portugués, al que «le costará que se le tome en serio», mientras que el director de comunicación del Oporto lamentó que Portugal de una imagen de «país tercermundista».

Falta saber cómo pudo aparecer un brote de tal magnitud, aunque se sospecha que el origen esté en el defensa sudafricano del Belenenses Thibang Phete, que había viajado a su país para disputar partidos con su selección.