Unos que vienen, otros que se van

DEPORTES

Thomas Peter

15 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una vez, en una tertulia televisada, dije que me gustaba Julio Iglesias. Debí haber matizado que me gusta «un poco y de vez en cuando», porque sentí que el comentario alteró a los presentes. No soy ningún frikifan, pero amo así la vida y tomo de todo un poco.

Decidí archivar en mi memoria el incidente como un acto de valentía. Estaba como invitado Julián Hernández y la otra lectura sería que aproveché la presencia del frontman de Siniestro Total para reivindicar a Julio Iglesias. Velando por mi carrera, prefiero lo de la valentía.

Todo esto para citar a Julio: unos que vienen y otros que se van. Porque este fin de semana lo dejó Valentino Rossi. Empecé a seguir el motociclismo cuando Mick Doohan era el mejor. Se cayó en Jerez y ya pudo ganar Crivillé. Yo estaba emocionadísimo con el título del catalán, imaginaba un dominio de leyenda en los 500 c.c., pero recuerdo nítidamente como un compañero de trabajo de mi madre, al que adoraba porque me regalaba réplicas de coches de Bburago —iba para loco del motor, pero conduzco un Peugeot—, me dijo que Rossi, aún en 250, iba a ser el mejor de todos los tiempos. No vi a Giacomo Agostini ni a Ángel Nieto, pero che spettacolo ha dado.