Benzema releva a Xabi Alonso

DEPORTES

ALBERTO LINGRIA

10 oct 2021 . Actualizado a las 23:36 h.

Los 90 minutos no resolvieron la principal duda del partido de anoche: ¿pero la Liga de Naciones merece la pena? ¿Alguien se acordará de esta final four la semana que viene? No ayudó a que la respuesta fuese afirmativa un primer tiempo más arrogante que divertido, permanentemente agarrado a la pizarra y sin que nadie se saliese del guion. En España, porque unos evidentemente no jugaban en plenas condiciones (Ferran Torres), y otros porque nunca soñaron estar donde se encontraban (Eric García). Desde dos selecciones que, sumadas, llevan cosidas a la camiseta hasta tres estrellas mundiales, el partido olió a más emoción que juego. No era para menos en un duelo que se ha repetido durante los últimos 40 años en un puñado de rondas finales y que nunca ha hecho prisioneros. A la gloria del vencedor le ha seguido el escarnio del derrotado. Así fue con Platini y la pifia bajo las piernas de Arconada en la Eurocopa de 1984, Barthez y el penalti fallado por Raúl en la Eurocopa del 2000, la fallida portada de Marca invitando a jubilar a Zidane en los cuartos del Mundial del 2006, o, por fin con un español en el lado del éxito, la gran noche de Xabi Alonso en el camino a levantar la Eurocopa del 2012. En San Siro, si esta vez hubo un jugador victorioso, fue Benzema que, con un golazo de bandera, reivindicó su presencia en una selección francesa donde fue denostado hasta hace bien poco. Ahora, en una espléndida madurez futbolística, hasta reforzó su candidatura al Balón de Oro.