Iván Raña: «Mi mérito fue a los 14 años querer ser campeón mundial de triatlón»

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

XOAN A. SOLER

El pionero de este deporte recuerda que «lo difícil fue derribar otros muros, sin ningún medio»

18 sep 2021 . Actualizado a las 00:01 h.

Iván Raña Fuentes (Ordes, 1979) publicó su retirada del triatlón profesional mientras iba subido a un bici. Luego leyó el aluvión de elogios por cerrar una trayectoria que incluye un Mundial y un Europeo y, sobre todo, su reconocimiento como pionero. Ayer, después de concluir la etapa de la Volta a Galicia en Ponteareas y coger el coche hasta la casa de sus padres en Ordes, habló con La Voz. «Llegó un momento en que en las carreras me sentía como si estuviera leyendo por décima vez el mismo libro. Así que, de forma muy natural, decidí apartarme del mundo profesional y hacer ahora todavía más lo que el cuerpo me pida en cada momento», razona.

—¿Hay un momento concreto en el que dice «se acabó»?

—Lo decidí estando en casa hace un mes. Luego llegó un momento en que la gente me iba a preguntar por el Mundial de 70.3 para el que tenía plaza, así que no quería andar contando milongas. Me veía entrenando bien con los chavales, pero en las carreras notaba esa falta de algo: iba quinto y no me moría por intentar ganar, no tenía ese fuego. Como me encontraba bien, terminaba en la rutina, entrenar para preparar la siguiente carrera e ilusionarme. Pero ganar ya no me importaba tanto, necesitaba un estímulo nuevo. Así que decidí romper ese círculo. Mi sensación no es de pena o tristeza, sino hasta de desahogo. Porque al mismo tiempo, me apetecía entrenar de otra forma, ir a sitios a los que no tiene sentido ir siendo triatleta profesional: pasar un tiempo en los Pirineos, hacer una carrera de mountain bike por etapas en Sudamérica, pasar más tiempo con mi novia y en casa de mis padres.... Estoy retomando cosas que no podía hacer.

—¿Cómo había madurado la idea?

—Siempre hice lo que quise: el año que competí en ciclismo o al disputar ralis. Busqué los estímulos de forma natural y que te enciendan por dentro. Gané el Mundial de triatlón con 23 años, siendo muy joven. Viví el triatlón de alto nivel, me especialicé muy rápido y desde ahí todo fue intentar mejorar. Me lo pasaba bien progresando, pero a nivel de competición el estímulo no era tan grande ya. Al haber ganado un Mundial, ser cuarto luego te parece poco, aunque yo dé valor a ser el séptimo o el 20. Luego pasa el tiempo y estoy contento al entrenar, sin pelearme conmigo mismo por un resultado, pero al final me faltaba algo.