Las cuentas pendientes de Lucas Pérez

Iván Antelo REDACCIÓN

DEPORTES

Juanjo Martín | efe

El jugador gallego, que marcó a los once minutos de debutar con el Elche, denunció tras el partido la mala situación vivida en el Alavés con Abelardo

15 sep 2021 . Actualizado a las 10:06 h.

Lucas Pérez (A Coruña, 1988) celebró con rabia su estreno goleador con la franjiverde. Sintió felicidad, emoción, pero también alivio. Firmó por el Elche el último día del mercado de fichajes, tras meses de calvario en el Alavés, club que lo degradó de estrella a suplente, en apenas unos partidos. El gallego no dudó en ajustar cuentas tras ese esperanzador primer envite. Sobre todo, con Abelardo.

la Estrella del alavés

Quince goles en año y medio

En el verano del 2019, Lucas Pérez firmó por el Deportivo Alavés, procedente del West Ham, a cambio de 2,3 millones de euros. En Vitoria cayó de pie y el coruñés demostró desde el principio su valía a base de goles. Llegó a marcar en siete jornadas de Liga de forma consecutiva entre el 29 de septiembre y el 9 de noviembre de ese año. Ese curso, con Asier Garitano (hasta la jornada 34) y López Muñiz lo acabó con 11 dianas, como máximo realizador del equipo, igualado con el también gallego Joselu. El curso posterior (el 2020-21), con nuevo entrenador (Machín), Lucas también lo comenzó bien, muy por encima del nival del equipo (goles consecutivos en las jornadas 9, 10 y 11 y luego en la 16); pero, coincidiendo con la llegada de Abelardo, acabó desapareciendo del equipo. Con el asturiano solo disputó 362 minutos, en los once encuentros en los que estuvo en el banquillo babazorro.

el ataque de abelardo

«Quien no quiera dar compromiso, valor y coraje, no merece estar aquí»

Durante esos once encuentros, Abelardo fue preguntado reiteradamente sobre la ausencia del delantero coruñés. «Pongo a los que veo mejor y me lo demuestran entrenando», dijo el 12 de mayo del 2021, tras dejarlo fuera de la convocatoria en el partido contra el Betis. Una semana después, tras el duelo contra el Cádiz, apostilló que lo que buscaba en los suyos era «valor, coraje y al compromiso» y añadió que «quien no quiere darlo, no merece estar aquí», dejando en el aire si se refería al coruñés.