El escándalo del Brasil-Argentina queda en manos de la FIFA

La Voz

DEPORTES

Sebastiao Moreira

La Albiceleste aterrizó en Buenos Aires al completo, aunque los cuatro jugadores acusados de incumplir el protocolo anticovid brasileño viajaron luego a Croacia, donde permanecerán en cuarentena diez días antes de regresar a Inglaterra

06 sep 2021 . Actualizado a las 19:38 h.

La FIFA será la encargada de decidir el futuro del superclásico Brasil-Argentina, suspendido a los seis minutos y que acaparó la atención de la sexta jornada de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Catar. El árbitro venezolano Jesús Valenzuela oficializó la suspensión del partido por parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que remitió la decisión final al máximo organismo del fútbol internacional, presidido por Gianni Infantino y responsable de los clasificatorios mundialistas.

A partir de ahora, se inician las pesquisas para determinar si el partido se aplaza, si se le da por perdido a Argentina por infringir la normativa sanitaria, supuestamente por encima de las reglas del juego y los estamentos deportivos, o si se le da por perdido a los brasileños por injerencias gubernamentales en materia deportiva.

La discusión de fondo es si el protocolo sanitario de Brasil es de «fuerza mayor» o no. En este punto, hay que tener en cuenta que Conmebol y la FIFA respaldaron en las horas previas a los argentinos en la posible deportación de sus cuatro jugadores. Ambos organismos consideraron que la burbuja que protege a todas las selecciones era motivo suficiente para que no se expulsara a esos futbolistas. Reglamentariamente, la Albiceleste estaba legitimada y por eso comenzó el partido, argumenta la Conmebol.