¿Alguien más está aburrido del caso Mbappé?

DEPORTES

26 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

No dirán que no resulta gracioso ver lanzarse los trastos a la cabeza al PSG y al Real Madrid. Vamos por partes: por un lado está el PSG diciendo que lo que el Madrid ofrece no es suficiente para cubrir ni siquiera la deuda que los parisinos tienen todavía con el Mónaco a raíz de su fichaje en el 2017. Mire usted, la culpa es suya, no haber pagado tanto, qué quiere que le diga. Las cosas se devalúan, el mercado fluctúa, recesión, inflación, la oferta y la demanda y todo ese rollo. Si Al-Khelaïfi y Leonardo se hubiesen pronunciado cuando, durante la crisis en España, no se aceptaba la dación en pago para saldar las deudas hipotecarias con los bancos, tendrían más apoyo por estas tierras. Pero no dijeron nada —creo—; entonces, claro, tampoco es que le den pena a nadie. Ni en España, ni tampoco en Francia.

Por otro lado, al que le toca dar la cara es a Leonardo. Quizás es conveniente recordar que Leonardo fue jugador antes que director deportivo y que en 16 temporadas de carrera profesional no aguantó más de cuatro años en un mismo equipo —¿lo recuerdan en el Valencia del 91 al 93?—, vamos, que no es que sea Ryan Giggs ni ningún ejemplo de fidelidad a unos colores. Es más, hubo pollo cuando se fue al Milán en 1997 y Michel Denisot, entonces presidente del PSG, negó que el club estuviese dispuesto a venderlo. Y lo vendieron. Pero se entiende su postura, es la que le toca. Quizás un poco sobreactuado, pero le toca.

Por otra parte está el Real Madrid. Probablemente, el club blanco también está haciendo un poco de paripé y haya incumplido la norma esa de que no se puede hablar con un futbolista hasta los últimos seis meses de contrato. ¿O se va a quedar patidifuso alguien imaginando a Florentino Pérez haciendo tropelías para conseguir lo que quiere? ¿No lo lleva haciendo toda la vida?