Las claves del éxito gallego en los Juegos Olímpicos de Tokio

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El atletismo irrumpe en el palmarés de Galicia condicionado por el entorno y la inversión, y dominado por deportes acuáticos

09 ago 2021 . Actualizado a las 19:07 h.

Galicia probó hace más de cien años el sabor de las medallas olímpicas. En la actualidad, reverdece laureles después de haber sufrido una travesía por el desierto de más de medio siglo. Su explosión contemporánea se cimenta en el agua, pero en Tokio han irrumpido con fuerza los atletas. Deportistas y gestores deportivos gallegos de renombre arrojan luz sobre el contexto olímpico gallego.

Luis Gregorio Ramos Misioné (plata en Montreal 76 y bronce en Moscú 80) hace hincapié en «algo fundamental: hay dos piragüistas entre los españoles con más medallas olímpicas y estamos muy cerca de las logradas por la vela, disciplina en la que también Galicia es potencia». «Solo hay que repasar los Juegos de Tokio para comprobar, con Ana Peleteiro, por ejemplo, que hay deportistas muy buenos en cada vez más disciplinas. Y puede ir a más, salvo que nos lo impidan factores externos», concluye.

La exgimnasta y profesora de la Facultad de Ciencias del Deporte y de la Educación Física de la UDC, Marta Bobo, olímpica en Los Ángeles 84, aprecia que «los resultados definen un panorama de qué disciplinas recaban más interés e inversión. No es casualidad que el Centro Galego de Tecnificación Deportiva esté en Pontevedra». «Aunque en estos Juegos de Tokio hemos tenido una muy buena representación en atletismo, se esperaba a los deportes acuáticos para engrosar el medallero. En ese sentido, el contexto influye y es un reflejo de la realidad en Galicia, con una relación tan estrecha con el mar y el agua», analiza, mientras compara: «Deportes técnicos más tradicionales, como la gimnasia o el atletismo exigen políticas de inversión a largo plazo (tres o cuatro ciclos olímpicos), de las que carecen actualmente, confiando todo a la aparición de figuras puntuales, como Ana Peleteiro». Marta Bobo ve clara la relación entre el rendimiento deportivo y el retorno social para el país: «Los deportistas gallegos actuaron como imagen de marca, porque han sido una delicia. Las mujeres gallegas se identificaron con Peleteiro y Portela. Ese sentimiento de pertenencia es importante cuidarlo. Reforzaron el sentido de identidad: mujer, deportista y gallega. Pero es inevitable que esos valores se proyecten a través de los resultados».