David Cal: «Si alguien me quita el récord, no está mal que sea Craviotto»

DEPORTES

XOAN CARLOS GIL

El palista catalán tiene a su alcance igualar los cinco podios que consiguió el deportista gallego entre Atenas, Pekín y Londres

06 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Por primera vez desde que viajó a Sídney como suplente para los Juegos del 2000, David Cal (Cangas, 1982) no está presente en la sede olímpica. Tampoco disputó los de Río 2016, pero entonces formó parte de la delegación del COE. Ahora, el español con más medallas, cinco, disfruta de las pruebas como un aficionado más y comenta competiciones en Teledeporte.

-¿Qué recuerda de aquellos Juegos de Atlanta, los últimos que vivió desde casa?

-Poco. Recuerdo más de Barcelona, aunque fuesen antes. En ambos nos faltaron las medallas del piragüismo, y me dolía. En los del 92 yo tenía 9 años, y había empezado el anterior en el piragüismo. Aunque no sabía muy bien lo que eran los Juegos, me encantaba que hubiese deportes a todas horas por la televisión. Disfruté la medalla de Fermín Cacho en el 1.500.

-Si sus Juegos hubiesen sido en pandemia, ¿qué se habría perdido?

-De entrada el calor del público. Y tampoco habría ido a visitar la muralla china ni el mercado de la seda, como hice en Pekín, ni habría ido a ver a Nadal ni las finales de baloncesto. También en Atenas 2004 participé en una sesión de fotos en un templo. Yo lo que hacía era ir de vacaciones a las sedes olímpicas unas semanas después, para conocerlas de verdad.

-Saúl Craviotto puede igualar su récord de medallas con el K4 500.

-Esa medalla es casi segura. Llevan todo el ciclo olímpico siendo sobre todo plata, con algún oro superando a los alemanes. Yo le deseo la mejor suerte y, si me iguala, perfecto. No me va a quitar las mías. Que los récords se batan es lo natural. Cuando logré la quinta, me pusieron al teléfono a Joan Llaneras, y su felicitación es uno de los momentos más bonitos que recuerdo de mi quinta medalla. Él y Arantxa [Sánchez Vicario] estaban igualados a cuatro. Si él estaba contento, yo no voy a ser menos. Si alguien me quita el récord, no está mal que sea Saúl.

-De un canoísta a un kayakista.

-Sí, me alegraría que fuese alguien de un deporte minoritario.

-Mantienen buena relación.

-Sí. Decir que somos amigos íntimos sería exagerar, pero fui a su boda, nos conocemos desde hace más de 15 años y nos llevamos muy bien. Es un trabajador tremendo.

-Saúl ya dijo en Brasil que, aunque él ganase un día seis, usted siempre estará por encima porque abrió el camino.

-¡Cómo le voy a desear mala suerte a alguien que dice eso! Ojalá iguale ahora mis medallas.

Desde Los Ángeles 84 hasta Atenas 2004 no tuvimos medallas olímpicas en piragüismo. Rendíamos en Mundiales y Europeos, pero en los Juegos éramos cuartos o quintos. Yo gané dos en Atenas, pero no abrí tanto camino porque Saúl ya logró con Perucho un oro en Pekín 2008 en el K2 500. Además, le ganaron a los alemanes, que llevaban años sin perder una carrera. Esa victoria guarda cierta similitud con lo que hice yo con Andreas Dittmer en el C1 1.000 de Atenas. A ver si ahora el K4 derrota al barco alemán que también lleva mucho tiempo sin perder en Mundiales y Juegos, aunque para mí en este caso ellos son algo más favoritos que el K4 de España.