Carlos Arévalo, quinto en la final de K1 200 de Tokio, a una décima del podio

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso ENVIADO ESPECIAL A TOKIO

DEPORTES

LINDSEY WASSON

Saúl Craviotto finaliza séptimo, por lo que no logra por ahora igualar el récord de David Cal, con cinco medallas el deportista español con más podios olímpicos

05 ago 2021 . Actualizado a las 13:54 h.

Fuera de los barcos titulares del equipo español de piragüismo hace apenas dos años, Carlos Arévalo logró este jueves un notable quinto puesto en K1 200 metros de los Juegos de Tokio, con un tiempo de 35.391. El palista gallego (Betanzos, 1993) abre así con un diploma olímpico su ilusionante participación en Japón. Este viernes debuta en K4 500 metros, la prueba en la que el sábado puede subir la podio. De hecho el barco ha sido un fijo en las medallas durante los últimos años, con tres subcampeonatos del Mundo durante los años 2017, 2018 y 2019. En la final celebrada en el canal Sea Forest de la capital de Japón, Saúl Craviotto finalizó séptimo, mientras que el podio correspondió, por este orden, al húngaro Sandor Totka (35.035), al italiano  Manfredi Rizza (35.080) y al británico Liam Heath (35.202). El palista catalán no logra por ahora igualar el récord de David Cal, con cinco medallas el deportista español con más podios olímpicos, pero tendrá una oportunidad de hacerlo el sábado.

Avanzando por la calle 2, la piragua amarilla de Arévalo se dejó ver desde el principio en posiciones de cabeza en la regata decisiva en Tokio. A los pies del icónico puente Tokyo Gate, completó otra vez una salida poderosa y avanzó a un ritmo de 170 paladas por minuto. Pero el arreón final de tres kayakistas prodigiosos le apartó del podio. 

Arévalo ya había avisado, y de qué manera, en su primera manga del miércoles. Una regata durísima por el nivel de los palistas, y que se convirtió en la serie de clasificación más rápida de la historia olímpica —el K1 200 entró en los Juegos en Londres 2012—. El primer puesto costó un increíble registro de 34.442. Antes de empezar la competición, Arévalo había señalado al británico Liam Heath como máximo favorito, por su condición de vigente campeón de los Juegos y del Mundial. Pero fue uno de los palistas que cruzó la línea de llegada a sus espaldas en esa primera serie. Tan solo 10 milésimas 10 milésimas de segundo le situaron en la segunda plaza, por detrás del húngaro Kolos Csizmadia, pero con el objetivo cumplido del pase directo a semifinales.