Doloroso cuarto puesto de Iago López en los Juegos de Tokio

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso ENVIADO ESPECIAL A TOKIO

DEPORTES

CARLOS BARRIA

El 49er español partía con 10 puntos de ventaja sobre el cuarto en la regata decisiva y se quedó a uno solo del bronce

03 ago 2021 . Actualizado a las 12:21 h.

La progresión brutal que ha tenido como deportista Iago López le ha llevado este martes al cuarto puesto en 49er de los Juegos Olímpicos de Tokio. El que fuera noveno en  los Juegos de Río 2016 se ha quedado a tan solo un punto del bronc, en una jornada muy dolorosa para la vela gallega en Enoshima. Y es que ha habido dos cuartos puertos o «medallas de chocolate»: la del regatista barbanzano y la de Támara Echegoyen. El regatista gallego defendía la tercera plaza —en realidad, empatado con el segundo, Gran Bretaña—, cuatro puntos por detrás del tan admirado barco de Nueva Zelanda y con diez de ventaja sobre los de Alemania y Dinamarca. Pero la medal race, que puntúa doble, les apartó del éxito que habían fabricado durante la última semana en la bahía de Sagami. Ganó la regata decisiva y el oro el equipo británico, los kiwis se quedaron la plata y el conjunto germano, los grandes amigos y compañeros de entrenamientos del equipo patroneado por Diego Botín y entrenado por el buenense Pepe Lis, arañó el bronce gracias a su segundo puesto parcial este martes. La séptima plaza del 49er de López Marra fue insuficiente, por un solo punto de margen.

El barco de Iago López estuvo en puestos provisionales de podio durante la primera mitad de la regata definitiva, siempre con Alemania y Gran Bretaña muy bien situados. Poco antes del tercer giro, la situación para el 49er español se complicó. Cayó al séptimo puesto y, aunque por momentos figuró de nuevo en plazas que le concedían una medalla, terminó sufriendo un amarguísimo resultado.

El bronce de Iago López debía premiar una trayectoria soberbia, que incluye junto a Diego Botín un subcampeonato del Mundo y un oro y un bronce en Europeos. Si a Río 2016 había llegado con 25 años, algo joven para la pelea, en la bahía de Sagami se plantó en plena madurez como regatista.