Ana Peleteiro: «Toda esta medalla es de Galicia, toda»

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso ENVIADO ESPECIAL A TOKIO

DEPORTES

«Las lágrimas son el resultado de mucho sacrificio, que ahora se convierte en un regalo», resume

02 ago 2021 . Actualizado a las 04:26 h.

Ana Peleteiro, concentrada durante todo el concurso de triple salto de los Juegos, se suelta justo antes de su última carrera, cuando tiene asegurado, ahora sí, el bronce. A partir de ahí, pega el último brinco y se deja ir. Llora, se emociona con la grada, sonríe, saluda y vuelve a llorar... Un bucle de bastante más de una hora. Su paso por la zona mixta del estadio olímpico de Tokio, donde todos la reclaman, dura más que el de los atletas de la final de los cien metros lisos, que compitieron bastante más tarde.

A la hora de repartir agradecimientos, la deportista de Ribeira, todavía de solo 25 años —pero con tantas aventura ya vividas— va hilando los dos pilares de su trayectoria vital y deportiva: uno está asentado con fuerza en Galicia, principio y final de todo, donde se encuentra su familia, la que le recordó, el día de su vida, que «el sufrimiento es efímero y la gloria es eterna»; y el otro se hunde en la Alcarria de Guadalajara, donde entrena desde el otoño del 2016 a las órdenes del excampeón olímpico de longitud Iván Pedroso, que también exprime allí a la nueva plusmarquista mundial de triple y campeona olímpica, Yulimar Rojas.

Pero el relato sería incompleto, porque la deportista gallega se acordó, también, de sus inicios en el deporte que le hace tan feliz. «Recuerdo muchísimo el primer día que practiqué atletismo. Tenía 5 años y allí estaba María José Patiño. Quiero nombrarla, porque es una mujer que vio algo diferente en mí, aunque ella quería que hiciera vallas, y yo me decanté por el triple salto», explicó Peleteiro antes de atender a La Voz en los sótanos del estadio.