Gómez Noya, un adiós con el máximo sufrimiento en los Juegos de Tokio

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso ENVIADO ESPECIAL A TOKIO

DEPORTES

Javier Gómez Noya, durante la prueba
Javier Gómez Noya, durante la prueba Enric Fontcuberta

El triatleta gallego cierra su prodigiosa trayectoria en la distancia olímpica con un puesto 25 después de una prueba de condiciones salvajes que ganó el noruego Blummenfelt

26 jul 2021 . Actualizado a las 12:21 h.

El fabuloso viaje de Javier Gómez Noya, el especialista que reinventó el triatlón a principios de siglo, terminó en la madrugada de este lunes con un canto al deporte extremo en los Juegos de Tokio. En su despedida de la distancia olímpica, en unas condiciones infernales de calor y de humedad en la marina de Odaiba, el ferrolano, de 38 años, pagó ese desgaste extenuante en una carrera que se torció desde el bocinazo de salida. Gómez Noya terminó de 25, con el oro para el fornido noruego Kristian Blummenfelt, seguido por el británico Alex Yee y el neozelandés Hayden Wilde.

La carrera empezó a las seis y media de la mañana en Tokio y el termómetro marcaba ya 26,7 grados. La humedad era del 67%, y el agua que les iba acoger, un auténtico caldo, alcanzaba los 30 grados, casi el doble de la temperatura del mar en Galicia. El madrugón solo mitigó el calor.

La primera de las dos vueltas en la bahía de Tokio, con el icónico puente Rainbow de fondo, ofrece turbulencias. Con Vincent Luis, Henry Schoeman y Jonny Brownlee bien colocados, el ferrolano cede 23 segundos tras 950 metros. 550 metros más tarde, sale del agua a 43. El podio ya exigía una remontada.