Pogaçar celebra su segundo Tour, todavía mejor que el primero

L. Balado

DEPORTES

BENOIT TESSIER | REUTERS

Repite en lo más alto de podio tras dominar de cabo a rabo la carrera

18 jul 2021 . Actualizado a las 20:22 h.

Que Tadej Pocaçar era algo más que un favorito en este Tour de Francia era evidente. Su primera gran victoria en París del año pasado, batiendo a Roglic sobre la bocina en la última cronoescalada —terreno en el que supuestamente no era favorito—, le convirtió en el gran fenómeno del curso. Por mucho que su rival esloveno acabase la temporada pretérita como el número uno del ránking mundial.

Ahora bien, tras el ocaso de la era Froome, la afición ciclista se había acostumbrado, dentro del dominio habitual del Ineos, a cierta incertidumbre. El nuevo capo de la carrera no acaba de llegar. Se coronó primero a Geraint Thomas en el 2018 —todavía con el jersey del Sky—, que obtendría un único triunfo. Luego ganó, con 22 años, Egan Bernal. En el colombiano sí se veía el perfil de un posible tirano en la Grande Boucle, pero las lesiones fueron disipando su proyección y en el Tour del año pasado acabó abandonando.

En esta tesitura emergió Tadej Pogaçar, que hasta la salida de la prueba francesa del año pasado tenía en un tercer puesto en la Vuelta del 2019 su mejor resultado en una grande. Este domingo, el esloveno, que cumplirá 23 años el próximo mes de septiembre, llegó vestido a París de amarillo por segunda vez. Es el primer ciclista que hace podio en sus tres primeras participaciones en grandes vueltas desde Hinault, el más joven en lograr dos Tours consecutivos en toda la historia —superando un récord de precocidad del año 1914— y nadie en 25 años había conquistado en dos ediciones seguidas el maillot de la montaña. Pero más allá de efemérides o estadísticas, lo realmente importante es que da la sensación de Pogaçar hace lo que quiere, como y cuando le da la gana. Es indiscutible, hay un nuevo rival a batir en el pelotón.