Los Juegos Olímpicos del miedo

DEPORTES

KIMIMASA MAYAMA

Sin público, con el contacto limitado al mínimo y pérdidas millonarias, Tokio intenta salvar un evento que ya no será el de la recuperación tras Fukushima

19 jul 2021 . Actualizado a las 09:06 h.

En los Juegos Olímpicos del miedo, solo hay un tema, sacarlos adelante como sea pese a la amenaza que el covid representa para Tokio, sumido en el estado de emergencia por el descontrol de la propagación del virus, en un caso atípico en el mundo occidental. Durante las semanas previas a un evento ya aplazado un año —entonces, por una medida lógica cuando se sucedieron las cancelaciones de grandes torneos en todo el mundo—, solo se habla del bicho. Nadie mira hacia las sedes deslumbrantes —mitad en escenarios icónicos de los Juegos de 1968, también en la capital de Japón, mitad en recintos futuristas—, no se debate si la cita dejará sus consiguientes elefantes blancos —los estadios infrautilizados en el futuro—, ni siquiera la sostenibilidad de los recintos, si se desmontarán tornillo a tornillo como algunos pabellones de Londres 2012. Tampoco se discute si serán rentables o no. La inversión de millones de euros realizada por las autoridades niponas ya se considera fallida. Solo la prohibición del acceso de público a las gradas ya significa un agujero de 19.000 millones en la venta de entradas, que tiene un efecto multiplicador por la cantidad de visitantes y dinero que implican. La duda es a cuánto ascenderá el roto, infinitamente mayor si las competiciones no se retransmitiesen por televisión. La tecnología, los robots, la inteligencia artificial... Todos los cachivaches y avances tecnológicos con los que Tokio iba a asustar al mundo han quedado relegados a anécdota a tan solo quince días de la ceremonia de apertura. Poco importa más que el combate al coronavirus. Tampoco la lucha contra el dopaje, ni los nuevos materiales que facilitarán récords, ni el valor simbólico de los Juegos para un país azotado por la triple tragedia del 2011 —terremoto, tsunami y desastre nuclear de Fukushima—. Ni los boicots ni las tensiones diplomáticas entre países. El contacto entre deportistas de todas las partes del mundo y de diferentes deportes, la esencia de los Juegos, también se reducirán al mínimo. El bicho se ha tragado a los Juegos y el miedo avanza en un país donde tan solo el 15 % de la población está vacunada, la menor cifra de los países más avanzados del mundo. Por eso las encuestas durante los meses previos al evento, cuando la ciudadanía japonesa sufría restricciones continuas, arrojaban un rechazo mayoritario a la celebración olímpica.

Toda burbuja es poca, pero nadie llegó a apuntar nunca una alternativa para la villa olímpica, donde ya se empiezan a alojar los deportistas. Durante casi tres semanas serán más de diez mil más sus entrenadores y equipos técnicos. La organización de Tokio 2020 intenta salvar esa paradoja con burbujas y restricciones de todo tipo.

Surgen los primeros dos positivos entre los atletas en la Villa Olímpica de Tokio

La organización de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 informó ayer de los dos primeros positivos en covid-19 detectados entre los atletas que se encuentran alojados en la Villa Olímpica, a cinco días de la inauguración.

Ambos deportistas, de nacionalidad no japonesa, dieron positivo en la víspera dentro del período de 14 días tras su entrada en Japón, detallaron los organizadores, que no divulgan más detalles sobre los casos por motivos de confidencialidad.

Los primeros positivos entre los atletas de la Villa se dieron a conocer un día después de revelarse el primer positivo dentro del complejo residencial situado en una de las islas artificiales de la bahía de Tokio, el de un miembro de una delegación también extranjera.

Los contagios de estos dos deportistas forman parte de los diez nuevos positivos notificados hoy entre los participantes de los Juegos, el resto de los afectados no se encuentran alojados en el complejo, entre ellos otro atleta.

Los dos deportistas de la Villa, así como el residente que dio positivo el sábado, «vienen del mismo país y participan en el mismo deporte, venían juntos en el mismo equipo», explicó el portavoz de Tokio 2020, Masa Takaya.

Conrado Durántez: «Los Juegos modernos afrontan el mayor desafío de su historia»

Paulo Alonso

El magistrado Conrado Durántez (Ferrol, 1935) es uno de los expertos en los Juegos más reconocidos del mundo. Desde su condición de estudioso y fervor defensor del movimiento olímpico, considera Tokio 2020 el evento más complejo de todos los tiempos. «Veo unos Juegos muy problemáticos, con un inconveniente histórico, como demuestra que ya no se disputaron cuando debían, en el primer año del ciclo de la Olimpiada, sino en el segundo, y el cambio obedece a razones justificadísimas. Pero van a celebrarse a contracorriente, al acercarse a los siguientes. Aunque entiendo al Comité Olímpico Internacional (COI) y me pongo también en el lugar de los atletas que tanto han preparado los Juegos. En todo caso, serán unos Juegos con un ambiente enrarecido, inédito por todo lo que está pasando en el mundo.

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