Mancini: «Necesitamos un poco de locura y de serenidad»

I. MARTÍNEZ, I.M.

DEPORTES

Carl RecinePOOL

El seleccionador italiano desea levantar el título en Wembley para «vivir la satisfacción que no tuve como futbolista»

11 jul 2021 . Actualizado a las 18:23 h.

Al mando de Italia desde mayo del 2018, Roberto Mancini ha batido un récord. Suma 33 partidos invicto, con 27 victorias y 6 empates y ya le colocan al mismo nivel que la selección dirigida por Vittorio Pozzo que fue campeona del mundo en 1938, en Francia. La Azzurra llevaba desde el 2012 sin pisar una final y técnico no se conforma con volver. Quiere el título. «Todavía no hemos ganado nada, tendremos que ganar el último partido para considerarlo un éxito. Inglaterra tendrá todo un estadio detrás y dependerá de nosotros ponerlos bajo presión. Tendremos que jugar con concentración, pero también con alegría porque solo se puede ganar una final si se aprovecha para divertirse», advirtió.

El seleccionador, ahora el alma del combinado transalpino, tuvo una difícil relación con la Nazionale como jugador. Pasó por varios altibajos. Una noche de fiesta y una disculpa no ratificada, pasando por una buena Eurocopa de 1988, hasta acabar calentando el banquillo de la Azzurra en el Mundial de Italia en 1990, sin probar ni un solo minuto. Hoy, reconoce, vivirá «uno de los momentos más importantes» de su vida deportiva. «Tuve la posibilidad de jugar en una selección sub-21 y en una selección absoluta fantásticas, pero no logramos ganar, pese a ser el mejor equipo en 1990. Espero vivir mañana [por hoy] la satisfacción que no tuve como jugador, pese a haber jugado en selecciones fortísimas», admitió Mancini, que siempre trata de ser justo y generoso con sus pupilos para que ninguna sufra lo que él sufrió en aquel Mundial del 90. Para sus chicos solo tuvo palabras de elogio. «Estoy contento por todo el trabajo que hicieron. Todos dieron más del 100 %, si no, no hubiéramos alcanzado la final», añadió el seleccionador italiano, cuyo destino parecía escrito cuando paseaba su talento como futbolista por los estadios de toda Europa. Víctor Muñoz, compañero de Mancini en su época triunfal en la Sampdoria, asegura que ya tenía alma de entrenador cuando jugaba de mediapunta en el club genovés. Su pasión por el fútbol iba más allá de lo que aportaba en el campo. Siempre le gustó participar en la construcción del juego, opinar y argumentar sobre la forma de jugar y analizaba los sistemas de los rivales.

El estratega de Ancona, de 56 años, espera una final áspera y un gran rival. «Inglaterra es fuerte, incluso en el banquillo cuenta con jugadores muy buenos. Pero nosotros también somos fuertes. Raheem Sterling mejoró mucho, es rápido, será necesario tener cuidado. Pero más allá de él, son todos buenos, técnicos y rápidos», dijo. Y sentenció: «A nivel físico son más fuertes, pero el fútbol se juega con el balón en el suelo. A veces gana el más pequeño y esperemos que seamos nosotros los ganadores (...). Necesitamos un poco de locura y de serenidad».