España fue España, Italia supo refugiarse y tirar de oficio

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

LAURENCE GRIFFITHS

El conjunto de Luis Enrique firmó su mejor actuación del campeonato, le volvió a faltar el gol y se despidió en los penaltis

07 jul 2021 . Actualizado a las 00:44 h.

Por vez primera en el campeonato, Luis Enrique tocó la estructura sin alterar su idea de fútbol. Según el diccionario de la Real Academia Española, un ariete es una «máquina militar que se empleaba antiguamente para batir puertas o murallas» y, en fútbol, un «delantero centro». Quizás entendió que para asaltar la fortaleza defensiva italiana eran mejor las filtraciones que las embestidas. Prescindió de Morata y juntó arriba a Dani Olmo, Ferrán Torres y Oyarzábal.

VARIANTE

El apoyo de Dani Olmo

No solo sorprendió el seleccionador con la tripleta de ataque sino también con la distribución. Ferrán se pegó a la izquierda y Oyarzábal a la derecha. A Dani Olmo le correspondió el callejón del centro y a menudo bajó hasta el medio campo para ayudar en la salida de balón. Cuando consiguió combinar al primer toque, hizo daño a los transalpinos.

POSESIÓN

La gran batalla

España se encontró con un escenario nuevo. Hasta la fecha nadie le había presionado tan arriba desde el arranque de partido. Y le costó en los compases iniciales, con un par de pérdidas peligrosas en campo propio. Hasta la fecha los rivales casi siempre la habían esperado por detrás de la línea de mitad del campo. Pero esta vez se topó con un equipo que también quería la posesión de balón y que buscaba la portería rival, con menos toques. Cuando el colectivo de Luis Enrique consiguió darle velocidad y verticalidad a su fútbol, los italianos dieron un paso atrás. España fue ganando esa batalla y obligó al adversario a replegarse y esperar, con los interiores incrustados en el centro del campo para formar una línea de cinco cuando no tenía el balón.