La confirmación de la dinámica de Dinamarca

Adrián López, Piscu EUROCOPA2021

DEPORTES

Dan MullanPOOL

03 jul 2021 . Actualizado a las 20:50 h.

Hemos asistido a la confirmación de la dinámica de Dinamarca, que se mostró superior, y practicando un buen fútbol en el que apuesta por la combinación, pero también ejecuta bien el contragolpe. Es una buena fórmula, reforzada enviando a Braithwaite a la banda y mantener tres extremos muy sueltos. El ayudante del seleccionador es Morten Wieghorst, que fue mi entrenador en mi etapa en Dinamarca. Antes de eso, había dirigido al Nordsjælland con una fuerte tendencia al fútbol de toque. Además, Kasper Hjulmand entrenó al Maguncia alemán y entre ambos logran una mezcla interesante. El partido se le puso de cara a Dinamarca con el 0-2 y, aunque en esta Eurocopa parece que siempre te acaban remontando, Dinamarca también tiene jerarquía en la defensa. No en vano dispone de los centrales del Milan, del Chelsea y del Southampton. Es un país pequeño pero que exporta mucho a equipos de primer nivel, porque trabaja bien la cantera. Salvo en la etapa del anterior seleccionador, siempre apostó por el fútbol de toque, con unos valores que tienden al juego atractivo. Hjulmand ha recuperado esa buena filosofía, pero también trabaja bien la táctica. El equipo ha ido evolucionando, de menos a más, en este torneo. Si bien Eriksen era su jugador estrella y tiene mucha calidad, Delaney ha sido un buen sustituto. Yo jugué contra él y me parece un futbolista con mucha movilidad y presencia en el medio del campo, y mucho más en un sistema como el de Dinamarca, que juega con cinco atrás, pero con tres arriba y el mediocampo roto. Creo que el equipo está capacitado para ganarle la posesión a cualquier rival en las semifinales.

Dinamarca ya tenía hecha la reserva para las semifinales de la Eurocopa

Pablo Gómez Cundíns

Esta es la parte ligera del cuadro, la de disfrutar con el fútbol fresco, ese que no se ralentiza tirándose del freno de mano y eternizándose con prórrogas. Aquí nadie especula. El balón es aire en su esencia y vuelta cuando Dinamarca lo pone en movimiento.

La selección escandinava supo dar un golpe de timón tras los fiascos ante Finlandia y Bélgica, y se hizo con la primera parte con una personalidad intachable. Controlando el cuero, manejaba el partido. Al contragolpe, manejaba el partido. A balón parado, mató el partido. O eso parecía.

Seguir leyendo