Adiós amargo de Joachim Löw tras 15 años al frente del equipo alemán

I.TYLKO / COLPISA

DEPORTES

John SibleyPOOL

Deja como legado una selección diferente. Alemania ya no es aquel equipo que sometía a sus rivales a base de pelotazos

29 jun 2021 . Actualizado a las 21:16 h.

El día pintaba mal para la Mannschaft’ Lluvia típica de Londres, aunque a la hora del choque escampó, y los hinchas ingleses enloquecidos. El moderno estadio de Wembley se asemejaba a un templo clásico. Unos 45.000 aficionados en sus gradas -algo más de media entrada-, pero un ambiente de clásico. ¿Protocolo covid? Una broma. Joaquim Löw (Schönau, 1960) sabía que este 29 de junio le marcaría como héroe o entrenador jubilado. El fútbol es desmemoriado y lo más reciente de Alemania era su fracaso en la primera fase del Mundial de Rusia. Desde ese momento, Löw quedó sentenciado. Le aguantaron más por respeto a su glorioso pasado que por convicción. El 6-0 ante España del pasado noviembre en La Cartuja, valedero para la Liga de Naciones, le remató.

Antes de la Eurocopa se oficializó el nombramiento de Hansi Flick, ganador de todo con el Bayern. ¿Falta de respeto? Löw, disciplinado, siguió con su trabajo. Renunciar es de cobardes, pensó. En la primera fase, Leon Goretzka le rescató ante Hungría tras caer con Francia y remontar frente a Portugal en el mejor partido alemán. Frente a los ingleses, puerta grande o enfermería. Löw apeló al corazón de sus jugadores. Una charla emotiva, pasional, para darles más ánimo y confianza. Su lenguaje corporal en Wembley, muy claro. Gestos enérgicos con la mano, miradas directas. No puede evitar hurgarse la nariz. Es un tic.

Löw deja como legado después de 15 años como entrenador en la selección un modelo diferente. Alemania no es aquella selección que sometía a sus rivales a base de pelotazos. La lidera Toni Kroos, palabras mayores.