Eslovaquia descorcha a España

DEPORTES

Kiko Huesca | EFE

Tras un inicio en el que a la selección se le volvía a atascar el gol, un tanto en propia meta absurdo del portero Dubravka abrió una goleada (5-0) que clasifica al equipo de Luis Enrique, que se medirá ante Croacia en octavos

24 jun 2021 . Actualizado a las 08:57 h.

España, penando, no falló. Goleó a Eslovaquia y accede como segunda clasificada a los octavos de final, donde se medirá a Croacia el próximo lunes en Copenhague.

La incertidumbre fue breve. Apenas había puesto el balón en juego España y Suecia ya se adelantaba ante Polonia. El resultado de San Petersburgo hacía que, al combinado nacional, un empate ante la selección que menos tira a puerta de todo el torneo le valiese para sellar su plaza en octavos. Aunque fuese como tercer clasificado.

España, de blanco inmaculado en La Cartuja este miércoles, como su contador de victorias, y con cuatro cambios en el once inicial —Busquets, Azpilicueta, Eric García y Sarabia— salió empujando. Morata tuvo la primera, tras un buen balón al área de Gerard Moreno. Pero Dubravka sacó una gran manopla.

Kuipers, dicen que uno de los mejores árbitros del mundo, no vio un penalti descarado a Koke, una patada en el gemelo que casi pone en órbita al centrocampista del Atlético. No es que no lo viese, es que indicó falta en ataque. El VAR, por segundo partido consecutivo, corrigió al colegiado dentro del área para favorecer a España.

Lo tiró Morata, que se dispuso a coger el debate sobre su persona por los cuernos. Pero le arrolló el toro. La ejecución fue pobre. A medio altura, pero centrado. No hay burladero que aplaque ya a la controversia sobre el «Morata y diez más». Tras errar desde los once metros, el de la Juve fue pitado por La Cartuja otra vez. Luis Enrique se revolvió contra la grada desde la infinita área técnica del estadio sevillano.

La botella de cava

Decía el seleccionador en la previa que sentía que España era una botella de cava a punto de descorcharse. Pero el sable para cortar el cuello de botella lo tuvo que desenvainar Eslovaquia.

España lo intentaba, no se puede negar. Falló un gol cantado Sarabia en el minuto 18 tras un pase de maestro de Pedri. Un minuto más tarde, fue Pedri el que no llegó a otro balón clarísimo que colgó al área pequeña Azpilicueta y peinó Morata. Y el propio Morata, que todavía daba vueltas al penalti, disparó desde la media luna tras un buen movimiento de espaldas. El tiro, otra vez, le salió demasiado centrado.

Pero a la media hora, cuando la selección empezaba a desesperarse, un error en la salida de pelota de Eslovaquia desde la cueva regaló inesperadamente la posesión a Sarabia. Chutó el del PSG, agradecido, y el esférico se estrelló en el larguero saliendo despedido, en vertical, hacia el cielo andaluz. Cuando el balón caía, Dubravka, en vez de rechazarlo fuera, remachó hacia abajo, hacia su propia portería. Algo difícil de explicar. En vez de Dubravka, su camiseta debería haber llevado serigrafiado «Rafa Pascual». La selección se adelantaba al fin, pero Eslovaquia tuvo muchísimo más mérito en el gol de España que España.