Luis Enrique: «¿Dimitir? ¿Estás de broma? Pienso en renovar»

LA VOZ REDACCIÓN

DEPORTES

SERGIO PEREZ

El seleccionador nacional volvió a mostrar su cara más irónica la víspera del decisivo partido ante Eslovaquia

22 jun 2021 . Actualizado a las 19:30 h.

El seleccionador español, Luis Enrique Martínez, no deja indiferente a nadie con un micrófono delante. La víspera del partido ante Eslovaquia, en el que España se juega el pase a los octavos de final de la Eurocopa, el técnico volvió a tirar de ironía para responder a las preguntas más comprometedoras. Indicó que nació optimista y que morirá igual, y al ser preguntado por si dimitiría en caso de una eliminación prematura, respondió que está «pensando en renovar». En declaraciones a Cuatro, el seleccionador nacional insistió en que por su cabeza no pasa otro resultado que no sea un triunfo ante el combinado eslovaco y zanjó de una manera directa y algo sarcástica la cuestión sobre las consecuencias de un revés. «Luis Enrique nació optimista y morirá optimista. ¿Dimitir? ¿Estas de broma? Estoy pensando en renovar», dijo el preparador de La Roja, que tiene contrato con la Real Federación Española de Fútbol hasta el final del Mundial del 2022.

Luis Enrique confesó que  «con pasar ya me conformaría» y quiso dejar bien claro que el estado anímico del grupo es el ideal para afrontar su primera final del torneo. «Estamos muy bien, preparados. Podemos fallar, es una de las posibilidades, pero espero que no», dijo antes de hacer alusión a lo injusto que había sido el fútbol con su equipo en los encuentros anteriores ante Suecia y Polonia, en los que España no pasó del empate. «Sin ninguna duda hemos sido muchos mejores que el rival en los dos partidos y nos ha faltado la guinda del gol, que es lo más importante», añadió. Se refirió también a las críticas que han recibido por esos tropiezos asegurando lo siguiente: «La afición necesita que le demos los estímulos necesarios para que nos sigan apoyando. A la afición no hay que pedirle, hay que darle».

España, camino a la desafección

Pablo Carballo

España llegó a la Eurocopa inmersa en un debate nacional sobre la oportunidad de los elegidos por el seleccionador y no ha logrado despegar desde entonces. Las críticas no han sido bien recibidas en el vestuario y, lejos de contemplarlas con humildad, han agriado más la relación entre los internacionales y sus seguidores. A España le urge ganar para clasificarse en un grupo asequible, evitar un fracaso de los que marcan época, pero también para relajar la acritud en la que está inmersa. Los resultados en el fútbol lo curan casi todo, pero los números a la selección de Luis Enrique siguen sin acompañarle y la tensión en torno al combinado español, en las horas previas a su decisivo choque frente a Eslovaquia, no ha dejado de crecer.

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