Pese a todo, si Nadal lo dice...

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso REDACCIÓN

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press

18 jun 2021 . Actualizado a las 11:36 h.

Nadal terminó Roland Garros como un tiro. Perdió en semifinales, aunque solo cedió contra el mejor Djokovic, después de una gira de tierra exigente en la que no trascendió ningún problema físico de calado. Pero al mismo tiempo tiene 35 años, un cuerpo desgastado por tantas temporadas en la élite y un estilo particularísimo de juego que necesita una carrocería exuberante. Así que el anuncio de su renuncia a Wimbledon y el US Open sorprende hasta cierto punto, porque llega después de semanas de rendimiento más que notable. Al cambiar su calendario, en el plazo de un año apenas jugará dos torneos de los que realmente le importan, el US Open en septiembre y el Open de Australia en enero. Ambos en pista dura, la superficie que más castiga sus articulaciones, dos de los escenarios en los que se ha encontrado más dificultades para rendir.

Pero todo eso ya lo saben tanto Nadal como su equipo de trabajo, que han ido describiendo una trayectoria impecable en la que no abundan las renuncias gratuitas a compromisos —salvo alguna ronda inicial de la Copa Davis—. Por eso cabe pensar que, aunque la hierba le permitía en solo unas semanas darse una oportunidad de sumar en Wimbledon otro grand slam en una alfombra que apenas daña sus rodillas, el descanso le puede evitar ahora problemas mayores en el futuro. Su decisión hace pensar en un calendario, ahora sí, mucho más selectivo, con Roland Garros y muy pocos torneos más como prioridades. El duelo a tres por terminar su carrera como el tenista con más majors de todos los tiempos añade nuevos matices.