Cómo gestionar la piedad de Godzilla

José Luis Losa EUROCOPA 2021

DEPORTES

Alexander HassensteinPOOL

15 jun 2021 . Actualizado a las 23:30 h.

Gustó que los lusitanos abatiesen a Hungría. No me alegré tanto como Cristiano con su penalti, siempre más al tanto de sus estadísticas que del esfuerzo para que ainda vaia tornar-se um imenso Portugal. Cristiano falló ? cuando realmente hacía falta- un gol que hubieran anotado a seis piernas, en joint venture, Morata, Cardeñosa y Timo Werner. Se enfadó con la muchedumbre que lo provocaba. Con Bruno Jota por no asistirle balones que él creía de su exclusividad. Y hasta con la Coca-Cola, en acuoso momento Bruce Lee. Qué hombre insaciable. Llegará a la edad de Julio Iglesias ?y aún a la de Papuchi- y seguirá reclamando el micro.

Hay que celebrar el triunfo luso, en los 10 minutos que conmovieron a Budapest, porque no parece justo que la excepción húngara ?de tan antipáticos perfiles iliberales - se traslade a lo deportivo. Vimos el Puskas Arena a reventar con 68.000 espectadores ?Budapest o Benarés- y barra libre para acudir sin mascarillas. Era suficiente presentar justificante de una dosis de la vacuna. Tranquiliza que la salud de tu país no dependa de Orbán, negacionista de tantas cosas, ayer mismo de la homosexualidad en las escuelas o en los cines. Y hay que recriminar que la UEFA permita esta kermesse, un dopaje de masas favorablemente desigual para Hungría, arengada como ninguna, felizmente derrotada como pocas.

Y ayer emergió Godzilla. Contemplas la belleza de la alineación francesa y sufres un síndrome de Stendhal. Es tal su monumentalidad que, si la recitas, te desmayas tres veces antes de llegar a Kanté. Y luego está ese potencial ofensivo, esa Florencia: Griezmann, Pogba, Mbappé, Benzema. Y la fogosidad artillera fiable del veterano Hummels. ¿Cómo defenderte de eso? Solo Antonio Rúdiger, Leatherface, tuvo iniciativa. Y planteó, al borde del descanso, un marcaje de seducción sadomaso insólito, encimando y tomando como rehenes a los pezones de Pogba. El francés no se quejó y tal vez de esa entente nació la piedad de Godzilla y la derrota germana por la mínima.