Djokovic conquista su segundo Roland Garros y suma 19 «grand slams», a uno de Federer y Nadal

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SARAH MEYSSONNIER

El serbio doblegó a Tsitsipas por 6-7(6), 2-6, 6-3, 6-2 y 6-4 en la final del torneo parisino

14 jun 2021 . Actualizado a las 12:43 h.

Novak Djokovic ha alzado este domingo su segunda copa de los mosqueteros después de imponerse en la final de Roland Garros a Stefanos Tsitsipas por 6-7(6), 2-6, 6-3, 6-2 y 6-4 en 4 horas y 11 minutos. El serbio ha conquistado así su segundo título del torneo parisino y acumula su decimonoveno grand slam. De esta manera se queda a tan solo uno del récord de 20, que comparten Rafa Nadal y Roger Federer. 

Como en el partido de semifinales contra Nadal, y esta vez en toda una final de este gran torneo, el número uno del mundo ha tenido que remontar el espléndido inicio de partido de su rival, pues este domingo el griego ha ganado los dos primeros sets. Djokovic se ha convertido luego en un jugador inabordable para Tsitsipas, que perdió los tres últimos parciales y ha acabado reconociendo la jerarquía de su rival.

Con este triunfo en Roland Garros, Djokovic, de 34 años, ha levantado 19 títulos del Grand Slam: 9 Open de Australia (2008, 2011 a 2013, 2015 y 2016, 2019 a 2021) 2 Roland Garros (2016 y 2021), 5 Wimbledon (2011, 2014 y 2015, 2018 y 2019) y 3 US Open (2011, 2015 y 2018).

Por su parte, Nadal, de 35 años, dispone en su palmarés de 20 grandes: 1 Open de Australia (2009), 13 Roland Garros (2005 a 2008, 2010 a 2014, 2017 a 2020), 2 Wimbledon (2008 y 2010) y 4 US Open (2010, 2013, 2017 y 2019). Federer, de 39 años, ha ganado también 20 grand slams: 6 Open de Australia (2004, 2006 y 2007, 2010, 2017 y 2018), 1 Roland Garros (2009), 8 Wimbledon (2003 a 2007, 2009, 2012 y 2017) y 5 US Open (2004 a 2008).

De la mano de su segunda corona en Roland Garros, Novak Djokovic se ha convertido en el primer tenista de los tiempos modernos en ganar al menos dos veces los cuatro grandes. «Es un sueño que se ha hecho realidad una vez más», dijo el serbio poco antes de recibir la copa de los mosqueteros de manos del sueco Bjorn Borg y del estadounidense Jim Courier.

Firmó así la primera remontada de ese calibre en una final la arcilla parisiense desde la protagonizada en el 2004 por el argentino Gastón Gaudio frente a su compatriota Guillermo Coria. Djokovic demostró su capacidad de supervivencia, una resistencia que le convierte en el tenista con más victorias a cinco sets, 32, las dos últimas en este mismo torneo. No se rinde nunca, ni cuando la adversidad parece insuperable.

Remontó dos sets frente a Lorenzo Musetti en octavos de final, se sobrepuso en cuartos a la noche parisiense, la evacuación del estadio y el empuje de Matteo Berrettini, y en semifinales no sucumbió a los fantasmas del pasado cuando Rafa Nadal comenzó con un 5-0. Tampoco se ha amilanado este domingo en una final que se le puso cuesta arriba, con dos sets en contra y un público descaradamente hostil, muy proclive al joven griego que venía seduciéndoles toda la quincena.

No enamora el serbio, pero ha rendido París a sus pies por segunda vez, obstinado en lograr sus objetivos, que confluyen todos en uno, confesado, convertirse en el mejor de toda la historia. A ese edificio le puso un ladrillo nuevo, convertido en el defensor de la vieja generación frente al empuje de la nueva, pero también en el principal candidato del big 3 en acabar con un palmarés más amplio, porque tiene un año menos que Nadal y cinco menos que Federer.