Un campeonato raro, raro, raro

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa EUROCOPA2021

DEPORTES

RFEFPablo Garcia

11 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Llega la Eurocopa más rara, por su configuración y por los estragos del covid-19. Los partidos se reparten en once sedes de otros tantos países. Los estadios no estarán llenos a rebosar porque el coronavirus todavía no lo permite. El ambiente no será el mismo de siempre. Hay equipos vacunados, otros no, y España con el debate abierto en la antesala de su estreno. Parafraseando al padre de Julio Iglesias, todo está resultando «raro, raro, raro».

En el último Mundial faltó Italia y naufragó Alemania, dos pinchazos insólitos en la historia del fútbol. Bélgica, alternativa de poder, llega pendiente de la salud de sus dos grandes figuras, Hazard y De Bruyne. La España de Luis Enrique es... Pues está por ver qué es, porque el seleccionador no ha parado de hacer cambios. Parece tener más clara la partitura que los intérpretes. En Portugal Cristiano Ronaldo ya no domina como antaño, pero conserva su predicamento y está más arropado. Inglaterra, como casi siempre, promete y le toca demostrar si solo amaga o da un paso más.

Probablemente nunca antes una gran cita del concierto internacional del fútbol se ha visto envuelta en tantos condicionantes endógenos y exógenos. Pero hay una certeza de partida: Francia arranca como el aspirante más cualificado. Tiene músculo, velocidad, oficio y un talento al que suma la aportación de Benzema, un delantero con alma de centrocampista que acredita gol y hace mejores a quienes lo acompañan. Francia sabe a qué juega, guste más o menos, y le va bien.