La adulteración que evitó el marcador

DEPORTES

lof

31 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El desenlace de la Liga Asobal de balonmano caminaba hacia una adulteración flagrante de la competición, pero a donde no llegaron los sesudos dirigentes de un deporte al que parecen empecinados a convertir en un páramo, llegó (en este caso) la suerte de los resultados para evitar un lío judicial que tendría atascada en una disciplina necesitada de estímulos, y no de palos, todo el verano.

Y todo porque alguien colocó la última jornada de liga, con Europa y el descenso en juego, antes de que se disputasen todos los partidos aplazados por mor de los interminables parones derivados del covid-19. Y por encima, en el caso del Cangas, que era uno de los más implicados en la permanencia, le adelantaron su partido con el intratable Barça en 26 horas y media con respecto al teórico horario unificado de un epílogo que no era tal porque hoy, un día después de echar el teórico cierre, todavía quedan dos encuentros por disputarse.

Ante esta situación, los cangueses viajaron al Palau acusando al Comité de Competición de la Federación Española de adulterar la competición. Ellos, que están acostumbrados a obrar el milagro de la permanencia cada año, se enfrentaban a un enemigo desconocido: que los rivales jugasen sabiendo los resultados que más les convenían. Un drama que finalmente tuvo final feliz por el pinchazo del Guadalajara del histórico Hombrados.