Carlos Sainz firma su primer podio con Ferrari en el triunfo de Verstappen en Mónaco

David Sánchez de Castro COLPISA

DEPORTES

GONZALO FUENTES

La carrera estuvo marcada por la ausencia de Leclerc y la retirada de Bottas

23 may 2021 . Actualizado a las 20:41 h.

Lograr un podio en fórmula 1 es especial para cualquier piloto, pero conseguirlo en un circuito como Mónaco lo es mucho más. Y con el extra de hacerlo para Ferrari, por primera vez, aún más. Para hacerlo necesitan tanta concentración como fortuna, y en este caso esta última estuvo muy de cara tanto para Carlos Sainz, que se llevó una merecida plata, como para Max Verstappen, vencedor del día y nuevo líder del campeonato.

Ferrari celebra, aunque no fue un día sencillo para ellos. Ni mucho menos. Casi es nefasto, de hecho. El accidente de Charles Leclerc el sábado en la clasificación dejó maltrecha la caja de cambios. En la scuderia le pegaron un repaso por encima y dieron por hecho que estaba bien: craso error. Tardó tres curvas en la vuelta de formación a parrilla en darse cuenta de que estaba rota. Lo metieron en boxes, pero era tarde: tenían que abandonar. Por no sustituir por una nueva y penalizar cinco posiciones, Leclerc posterga un año más su maldición con Mónaco, cita en la que nunca ha acabado. Otra vez más, se fue a su casa (que está al lado de la curva de la Rascasse) de vacío.

Eso propició que todos ganaran una posición, empezando por Max Verstappen, Valtteri Bottas y Carlos Sainz, que se vieron primero, segundo y tercero, respectivamente. Así transcurrieron las primeras vueltas de carrera, en una cita en la que Mónaco demostró de nuevo que no da para más que para ser un envoltorio muy bonito de un caramelo muy soso. Cero adelantamientos en pista son los que se vieron, más allá de los que protagonizó Fernando Alonso en la salida a Tsunoda y Russell.

El gran -y casi único- giro de guion se produjo en las paradas en boxes. Después de que Mercedes pifiase al hacer entrar a Lewis Hamilton antes que nadie (se estuvo quejando durante toda la carrera de ello, ya que le negaron la posibilidad de ganar posiciones), Bottas vio cómo su rueda delantera derecha se quedaba bloqueada. No pudieron quitarla y, enfadado, se tuvo que meter en boxes para abandonar.

Sainz se veía de repente segundo y Lando Norris tercero, lo que a la postre sería el resultado final. Verstappen comenzó a pilotar con un cuidado extremo: un golpe contra el muro, un despiste y adiós a la gloria en Mónaco. Por eso Sainz, con ganas de juguetear, dijo por radio un elocuente: «Vamos a presionar un poco, ¿no?». Más era una declaración de intenciones que una posibilidad, ya que apenas pudo apretarle al nuevo líder del campeonato.

El piloto madrileño de Ferrari estuvo acompañado en el podio por dos personas que le conocen bien, ambos excompañeros. Con Verstappen y Norris -al segundo le considera amigo, al primero no tanto- formaron el tercer podio más joven de la historia, con 23 años, 11 meses y 18 días. Por solo dos días se quedó detrás del GP de Italia de 2008, aquel de la primera victoria de Sebastian Vettel con el Toro Rosso (hoy AlphaTauri).

La carrera no tuvo mucho más. Hamilton se dedicó a apretar a Gasly desesperado mientras farfullaba quejas por la radio. Entró en boxes para poner neumáticos blandos hasta el final de la prueba, pero solo le sirvió para lograr un punto extra que hace que Verstappen tenga cuatro y no cinco puntos de ventaja.

Carrera intrascendente para Alonso Muy por detrás de los puestos de honor acabó Fernando Alonso. Lastrado por la mala clasificación que tuvo, los incidentes de Leclerc y Bottas le auparon dos posiciones, más las que pasó en la salida, culminó un irrelevante decimotercer puesto. Dado que Mónaco tampoco sirve para aprender mucho con respecto al resto de circuitos, el español no estaba ni triste ni alegre. Simplemente decepcionado.