La selección nacional se rinde al talento del Poio Pescamar bajo palos

Nieves D. Amil
nieves d. amil PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

Ramón Leiro

Las tres porteras del conjunto conservero, Silvia, Caridad e Iria defienden la camiseta de España de fútbol sala

19 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La portería rojilla es más roja que nunca. Las tres guardametas del Poio Pescamar son internacionales. Silvia Aguete, la veterana, es la que más partidos ha disputado con la selección española absoluta. Junto a ella está Caridad. A sus 21 años le ha dado el relevo bajo las órdenes de Claudia Pons. Y la última en sumarse es Iria Varela, la promesa del conjunto conservero, que este domingo acudió a su primera cita con la selección sub-19. Tres murallas fabricadas en la factoría rojilla. «Me enteré de la convocatoria en clase. Mi entrenador me envió un mensaje para felicitarme y cuando vi el motivo, no me lo podía creer», explica Iria, que con 16 años recién cumplidos, está en Málaga para debutar con el combinado nacional.

En cuanto lo supo, le faltaron minutos para contárselo a su abuelo, que cada día la recoge en el instituto. «Se emocionó muchísimo», apunta Iria, que este año también ha sido el de su estreno con el primer equipo en División de Honor. Siendo cadete, tuvo que sustituir a las dos porteras internacionales en partido oficial. Sigue entrenando y jugando con ellas. «Iria disfruta entrenando, si pudiera, estaría las 24 horas. Tiene una capacidad de sacrificio que es impensable en las niñas de su edad», apunta Silvia Aguete, que a sus 34 años, da consejos incluso sin hablar. «A nivel táctico aprendo mucho de ella y de Caridad. Aunque a veces no digan nada, coges la idea, ves como trabajan. Ellas te ayudan a mejorar indirectamente, aunque también me explican muchos conceptos», subraya la jugadora cadete, que desde su concentración en Málaga, asegura que «me gusta tanto esto que mi vida no hay días libres de fútbol». Y eso que hace tan solo cuatro años que empezó a jugar en el Poio. Hasta ese momento solo lo hacía en la calle o el patio del colegio.

Caridad, por su parte, ha vuelto a estar convocada con la selección absoluta a sus 21 años. Hace dos que llegó al Poio Pescamar y ha ido ganado espacio bajo palos gracias a su trabajo y por las lesiones de Silvia Aguete, con la que ahora se reparte la titularidad. «En este equipo aprendo cada día, trabajar junto a ella te hace crecer y mejorar. No sabría decir si soy mejor que hace dos años, pero noto cierta evolución, siempre hay algo que se puede mejorar», explica la gaditana, que sí bromea a la hora de buscar una explicación a por qué las tres porteras rojillas defienden también el escudo nacional: «No hay secretos, comemos lo mismo que todas, pero creo que entrenar siete días a la semana, ayuda». Silvia corrobora las palabras de su compañera y asegura que «tenemos mucha suerte, las tres hacemos un buen equipo. Es difícil que la primera, segunda y tercera portera tengan un nivel tan alto».

Entre las mejores del mundo

Ese nivel del que habla la pontevedresa le ha llevado a estar entre las tres mejores del mundo en el 2018. Los premios Futsal Awards Umbro reconocieron su trabajo por detrás de la portuguesa Ana Catarina, guardameta del Benfica en ese momento y del combinado luso.

El año pasado fue su última convocatoria con la selección. Una lesión le obligó a regresar de la concentración y después de la pandemia apenas ha habido entrenamientos. «El equipo nacional fue la mejor experiencia de mi vida y tuvo el colofón con la Eurocopa. Cuando practicas un deporte a este nivel, aspiras a jugar con tu país, es como el tope de tu carrera», señala Silvia. Ella, que entrena con Iria y Caridad a diario, ve en sus compañeras muchas cualidades, pero sobre todo, mucha proyección. «Caridad es una niña que llegará a donde ella quiera porque tienen una capacidad y unas cualidades increíbles», explica.

Forman un tridente que sigue intentando mejorar para este año cumplir el objetivo de volver a colar al Poio en la final a cuatro por el título de liga. Quedan dos partidos «de infarto», reconoce Silvia, que advierte de que sigue aprendiendo cada tarde: «Soy muy exigente y tengo una capacidad de superación muy grande. Hace 20 años no se paraba como se hace ahora, hay que aprender constantemente». En eso coinciden Iria Varela, Caridad García y Silvia Aguete, tres murallas tan de la Roja como rojillas.