El K4 500 de Arévalo y Germade gana la Copa del Mundo y presenta sus credenciales al título olímpico delante del titán alemán

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo REDACCIÓN / LA VOZ

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BERNADETT SZABO

El cuarteto español le sacó en la final de Szeged 65 centésimas de segundo al barco teutón. Las pontevedresas Antía Jácome y Antía Otero, plata en el C2 200

16 may 2021 . Actualizado a las 19:15 h.

El K4 500 de la selección española de piragüismo presentó en la mañana de este domingo sus credenciales al título olímpico. En el ensayo general para la gran cita de Tokio que era la primera Copa del Mundo de la temporada, el catalán Saúl Craviotto, el balear Marcus Cooper y los gallegos Carlos Arévalo y Rodrigo Germade se impusieron en la final. Endosándole en la pista húngara de Szeged su primera derrota al barco titular alemán, el formado por Max Rendschmidt, Ronald Rauhe, Tom Liebscher y Max Lemke, el gran dominador del K4 500 mundial a lo largo del presente ciclo olímpico hasta el parón generado por la emergencia de la pandemia.

El valor de la victoria hispana, rubricada en el mismo escenario del primer y único enfrentamiento entre los dos idénticos cuartetos, el Mundial del 2019, se ve multiplicado por su contundencia. Si veinte meses atrás el K4 500 germano le sacó medio segundo al hispano en su lucha cerrada por el cetro planetario, esta vez Craviotto, Walz, Arévalo y Germade fueron por delante durante toda la regata. Sacándole al equipo teutón 76 centésimas de segundo a mitad de final y manteniendo medio barco de ventaja prácticamente hasta la línea de meta, en la que la diferencia se estrechó ligeramente, hasta las 65 centésimas.

El kayak español se coronó campeón de la Copa del Mundo en 1 minuto, 22 segundos y 15 centésimas, por el 1.22,80 de la embarcación titular alemana —una segunda unidad finalizó séptima en la final, a 2,09 del cuarteto español—. El equipo bielorruso cerró el podio, ya en 1.23,93, 1 segundo y 78 centésimas más que el K4 500.

Carlos Arévalo valoró el oro como «una experiencia muy buena. Nos hemos encontrado muy bien desde el primer momento, las sensaciones han sido estupendas. Nos ha salido la carrera perfecta». Por su parte, el cangués Rodrigo Germade situó el logro en su justa medida: «Sabemos que queda mucho camino, hay mucho trabajo que hacer. Esto ha sido un punto de paso más que nos ha servido para constatar que estamos haciendo un buen trabajo. Estamos contentos y tenemos que seguir así, pero la vista está puesta en Tokio».

Plata y sexto puesto de Antía Jácome y Antía Otero

La última jornada de la Copa del Mundo contaba con otras dos embarcaciones españolas en lid en las regatas por las medallas. La de las pontevedresas Antía Jácome y Antía Otero, subiéndose al podio de una de sus dos finales, la del C2 200, en la que se colgaron la plata en 46,03, a 80 centésimas de segundo de las campeonas, las rusas Irina Andreeva y Olesia Romasenko. Un éxito cosechado menos de una hora después de no haber conseguido las lerezanas pasar del sexto puesto en la final del olímpico C2 500, el mismo barco en el que el jueves quedaban quintas en la final del Preolímpico Europeo, también en Szeged, y sin opción ya de clasificación para la gran cita de Tokio.

La ceutí Isabel Contreras, que sí logró el billete para Japón en el K1 500 en el Preolímpico, cerró su paso por la pista húngara con el sexto puesto en la final del kayak femenino del medio kilómetro de la Copa del Mundo.