El árbitro se pone la camiseta del Numancia

Ignacio Javier Calvo Ríos
NASO CALVO SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

GARAN LOF

Albert Catalá se inventó un penalti y castigó al Compos nada más comenzar el partido

26 abr 2021 . Actualizado a las 21:48 h.

El Compostela perdió en Los Pajaritos frente al Numancia: 3-0. Fue una derrota demasiado amplia para los méritos del conjunto blanquiazul. Otra vez fue el árbitro quien decidió la suerte de los gallegos, al inventarse un penalti a los pocos minutos de comenzar el encuentro. Poco después, el portero Jara arrolló a Miki Villar dentro del área y el colegiado miró para otro lado. El catalán Albert Catalá Ferrán se puso la camiseta rojilla y envió al Compos a los infiernos.

De nada sirvieron las quejas de los jugadores del Compostela, indignados con la actuación arbitral del último partido. El duelo de Los Pajaritos comenzó igual que acabó el choque de San Lázaro frente al Langreo. El árbitro se vistió la camiseta del Numancia y decretó un penalti que solo él vio a los seis minutos de juego. El conjunto numantino salió con mucha fuerza, con un par de aproximaciones peligrosas, resueltas con cierta incertidumbre por la zaga blanquiazul.

En una de estas llegadas, el balón cayó en el área chica y el central Guille Torres se encargó de despejar el esférico desde el suelo. Cotán controló mal el balón, se le adelantó unos centímetros y Guille Torres se anticipó y evitó el peligro. En ese instante, el centrocampista rojillo se echó encima de la jugada en su afán de recuperar el cuero y golpeó al defensor del Compos. El colegiado señaló la pena máxima ante la incredulidad y la decepción de los compostelanistas. El futbolista local fue quien golpeó al zaguero visitante, pero la miopía del árbitro era tan profunda que observó la acción al revés. Un escándalo.

Curiosamente, dos minutos después la polémica todavía cobró un matiz más dramático. El trencilla catalán cambió el criterio. Miki Villar se internó en el área y el portero Roberto Jara lo arrolló. El extremo se fue el suelo con dolor y el árbitro miró para otro lado. No quiso mojarse. Los compostelanistas reclamaron penalti, pero el juez de la contienda seguía con la camiseta rojilla colgada en sus espaldas.

Insistencia

Insistió el Compos y a los once minutos entre Lillo, Manzanara y Jara despejaron un balón envenenado que Miki Villar envió al centro del área numantina. Poco después, los gallegos tuvieron una gran ocasión para igualar la contienda. En una falta al borde del área, Samu envió el esférico a la escuadra. Allí apareció el cancerbero Roberto Jara para enviar a córner con una excelente intervención.

El Compos tenía bien controlado el partido, con posesiones largas e internadas muy peligrosas por el carril del siete. Sin embargo, la mala suerte volvió a castigar a los blanquiazules. Tamayo centró desde la izquierda y el cuero llegó a los pies de Menudo, que disparó raso desde fuera del área. El balón tocó en el defensa Guille Torres, salió desviado y despistó a Pato Guillén. Fue el segundo del colectivo de Álex Huerta.

Rebasada la media hora de juego, Pablo Antas, con dos lanzamientos bien dirigidos, y Asier Benito, con un disparo que rozó el palo izquierdo de Pato Guillén, pudieron darle más movimiento al marcador. El Compos quiso meterse de nuevo en el partido antes del descanso, con buenas aproximaciones y con un Numancia muy agobiado.

El segundo acto comenzó sin cambios, con el Numancia muy replegado y con el Compostela dominando la situación, iniciando el juego desde atrás y con una abrumadora posesión del esférico. Los sorianos intentaron sentenciar a la contra y dieron un buen susto al cuarto de hora de reanudarse el choque. Moha, totalmente solo y a puerta vacía, envió el balón fuera cuando solo tenía que empujar un centro chut lateral de su compañero Tamayo.