Sergio García, entrenador del Leyma: «No hay la obligación de ascender»

Fiel a su filosofía del «paso a paso», pasa revista antes jugar hoy en Granada


Tras la dolorosa derrota en Alicante, al Leyma le toca otra vez carretera. Un poco apetecible viaje hasta Andalucía por carretera para medirse esta tarde (18.30, LaLigaSportsTV) al Granada. Una oportunidad de seguir acercándose al objetivo del play-off por el ascenso.

—Después de lo de Alicante, no apetecerá mucho una entrevista.

—Bueno. Es verdad que el resultado del último partido es muy negativo para nosotros. Pero lo que más me preocupa ahora es la salud del equipo. En muy poco espacio de tiempo dos de los tres bases del equipo están fuera. Preocupante sobre todo lo de Augustas, fuera toda la temporada. Nos cambia mucho el juego, la confianza del equipo en el partido en el sentido de poder solucionar cosas si no nos están funcionando bien. Pero bueno, conviene no ser muy dramáticos. Hace una semana creo que hicimos un partido muy bueno contra Palma y este ha sido muy malo. Ni una cosa ni la otra. Hay que intentar recuperar a Zach para que todo el mundo esté más o menos en su sitio.

—¿Estará Monaghan en Granada?

—Complicado. Si juega en Granada será sin entrenar.

—No sé si coincide en que, el de Alicante, ha sido el peor partido que le hemos visto al Leyma este año. Y si me apura, casi el anterior.

—Puede ser. Bueno, el año partido hubo incluso algún partido peor.

—Puede ser, en Palma o Lugo.

—Sí. Bueno, el de Alicante estaba un poco marcado por las circunstancias. Íbamos con un plan concreto y hay que reconocer a Alicante su mérito. Lo hizo muy bien y ese plan no funcionó. Y nos penalizó mucho la expulsión de Dago. Íbamos con un solo registro y Alicante supo anularlo muy bien. No teníamos otras alternativas.

—Usted que suele ser un entrenador bastante protector con los suyos en las ruedas de prensa, sorprendió diciendo que vio el partido perdido al descanso.

—Así como en esos partidos que comentas [Breogán y Palma de la temporada anterior] sí me cabreé, del nivel de esfuerzo e implicación de los jugadores el otro día en Alicante poco tengo que reprochar. Creo que la inmensa mayoría se esforzaron y lo dieron todo. No les salió un buen partido. Igual yo no les di las soluciones que necesitaban para haberlo afrontado de una mejor manera. Sí que es verdad que las sensaciones que teníamos al descanso eran negativas. Nos estaban superando en todo. Hasta en los aspectos que solemos dominar en los partidos: arrollándonos en el rebote, algo que solemos ganar; defensivamente estábamos fallando en cosas que nosotros no fallamos. Esa era la sensación. En el descanso les dije que nos olvidásemos del resultado. Que los que buscábamos era tener buenas sensaciones. El inicio del tercer cuarto fue bueno pero enseguida se vio que era el día de ellos. Nos vuelven a meter dos triples seguidos y el partido ya es un mero trámite.

—¿Fue entonces algo puntual o hay que preocuparse?

—No me preocupa si tengo a Zach y volvemos a tener la estructura de equipo normal. Este año hemos demostrado que con una estructura normal somos muy competitivos y hemos ganados en las pistas del Breogán, Valladolid o Palencia. Ganamos el otro día aquí al Palma. Breogán les ganó de milagro. Pero la ausencia de Augustas y Zach probablemente sea demasiado para mostrarnos igual de competitivos en un grupo de este nivel.

—Fue sorprendente cómo lamentó la baja de Pecius, llegando a decir que perdía a su jugador más importante.

—No sé si acertadamente o no, sí que lo hice. Hay veces que buscas a un jugador que sea representativo de lo que tú quieres. Ese jugador en Palencia para mí era Urko Otegi. Representaba lo que era el equipo y era el espejo en el que mirarse para todos. Aquí no tengo dudas de que ese jugador era Augustas. Su trabajo diario, su actitud, su implicación. Un jugador que puede mirar a la cara a cualquiera, llamar la atención al mismo nivel que lo hace el entrenador y que todo el mundo escuche y agache las orejas.

—Hablamos entonces de galones. No tanto de su papel en el juego.

—No, en el juego por supuesto. La idea del año pasado y de este es la de ser un equipo que marque la diferencia desde la defensa, la energía, el rebote. Intentar imponernos físicamente y con mucho orden al otro equipo. Augustas es ese jugador. Para mí, en la línea exterior, el mejor defensor de toda la Liga. Es evidente que es una baja terrible.

—¿Le representa más como entrenador la intensidad y los fundamentos de Pecius que el talento explosivo de Monaghan?

—Todo depende de la idea que tengas para el equipo. Cuando yo estaba en Palencia allí la crítica al equipo era que era un equipo totalmente ofensivo y defensivamente muy débiles. La sensación aquí es de que solo defendemos y no atacamos. El entrenador lo que debe buscar es, con los medios que tiene, algo diferencial que te haga competitivo. Nuestra idea queda demostrada que es competitiva. Evidentemente, ahora estamos con menos jugadores. Hemos tenido muchos problemas este año, pero la idea es esa. Yo creo que la posición natural de Zach es la que le hemos puesto este año, donde ha demostrado se un jugadorazo. Desde el puesto de escolta, sin la presión de tener que dirigir a los compañeros. Eso lo hacía Augustas y lo hace Gaizka. Ahí es donde él demuestra su talento. Creo que es una posición más natural para él y en la que se siente más cómodo.

—No es la primera vez que dice que lo considera escolta. Mucha gente no estará de acuerdo.

—A veces decimos, en mi opinión no de forma acertada, que el que sube la pelota es el base. Nada que ver. Para mí el base es el que organiza el juego y los organizadores del equipo son Augustas y Gaizka. Zach es un jugador brutal del bloqueo directo y uno contra uno. ¿Que, por el tamaño o las circunstancias, cuando le ha tocado ha subido la pelota? Perfectamente. Pero para mí su posición es de escolta y hay más jugadores en la Liga en esa tesitura. Por ejemplo: Timmer, del Valladolid.

—Con Monaghan jugando de base se llegó a una semifinal del «play-off» en el 2016.

—Sí, sí. Lo puede hacer perfectamente. No estoy diciendo que jugando de base sea malo, sino que creo que su espacio natural es otro. Y creo recordar de aquella temporada que compartía muchos minutos con Creus y esa situación le liberaba de tener que organizar el juego.

—Hablaba antes de esa «sensación» de que el Leyma «solo defiende». ¿Por dónde le llega esa crítica?

—No lo digo como una crítica. Lo digo como una definición. Como si mi nombre como entrenador estuviese relacionado con defender, defender y defender. Si tengo la suerte de estar aquí el año que viene, o en otro proyecto que pueda estar, tendrá otra identidad. No me cierro a nada. Con los medios que tienes, tienes que buscar algo diferente. Si pones sobre la mesa lo mismo, creo que no va a salir. Hay que arriesgar por algún lado. Y nosotros hemos arriesgado desde que hemos llegado por gente físicamente muy buena, que vaya bien al rebote y pueda correr. El año pasado fuimos terceros y este no vamos mal. Nos está funcionando.

—Mi pregunta iba por si ha recibido algún tipo de mensaje pidiéndole ser más alegre o sacar más partido a lo que tiene.

—No. De hecho creo que somos de los equipos que jugamos a más posesiones. Pero lo que destaca más de nuestro equipo es la forma en la que somos capaces de defender. Pero bueno, el otro día jugamos con Palma y metimos 94 puntos.

—Ha habido cierto irregularidad. Con partidos muy sólidos y otros de desconexión. ¿Ha echado de menos ser más solvente?

—Lo que me hubiese gustado es tener más estabilidad para que el rendimiento hubiese sido más lineal. Empezamos y se lesionan dos pívots. Ahora se nos lesiona el base titular. Empezamos a hacer ajustes y se lesiona otro base. Es muy complicado. Creo que con todas las circunstancias que han pasado, hay que reconocerles mucho mérito a los chavales porque no es fácil hacer tantos cambios y que el equipo siga siendo competitivo.

—¿Y al entrenador no?

—Yo les cuento la película pero son ellos los que juegan. En lo que yo les cuento ganamos todos los días.

—Se fue Blackwell y se trajo a McGhee. Se lesionó Thiam y se trajo a Raffington. Se volvió a lesionar Thiam y llegó Nwogbo. Siempre se ha sacado un as de la manga.

—No es algo exclusivamente mío. El resto del staff también se encarga. Incluso Roberto y Juan Carlos [presidente y vicepresidente] tienen muy buen conocimiento y buen nivel de temas de mercado. Ojalá no hubiéramos tenido que hacer nada en todo el año pero nos ha tocado. Raffington y Lotana eran jugadores que teníamos mirados desde verano como alternativas.

—¿Hay otro as para reemplazar a Pecius?

—Ojalá, pero es muy complicado por la normativa. Tiene que ser un jugador que ahora mismo esté jugando, que su equipo le deje marcharse y que nosotros le podamos fichar.

—O que esté en el paro.

—Sí. Que su último equipo haya sido en España. No se ha dado todavía ningún nombre.

—A estas alturas, ¿no le valdría un alero o un ala-pívot si no se pone a tiro un base?

—No, no. Un 3 y un 4 ya tenemos. No quiero que, en el caso que traigamos a un jugador, venga para estar mirando.

—Le pongo un nombre. ¿Si se le pone por delante Beqa Burjanadze?

—Esa circunstancia no se va a dar, porque Beqa está a otro nivel del de esta Liga. Y en términos económicos ya ni te cuento. Ni me lo planteo. Lo que necesitamos es un jugador en la posición de 1 y es lo que hay que mirar.

—Breogán lleva 8 partidos ganados. ¿Le parece que tiene mejor plantilla que este Leyma?

—Creo que son el mejor equipo.

—¿Qué es el mejor equipo? ¿El mejor quinteto?

—No, el mejor equipo.

—¿Los doce mejores de la Liga?

—No. El mejor equipo. El equipo que tiene mejor rendimiento, que desde que lo construyeron en verano no le ha pasado prácticamente nada. Lo único es que Ahonen se ha vuelto a lesionar, pero que no entraba demasiado en el primer equipo. No les ha pasado nada en todo el año. Si a nosotros desde el inicio no nos hubiese pasado nada... Nosotros hemos jugado contra ellos y les hemos ganado allí. Aquí no pudo jugar McGhee, solo teníamos a Raffington y era el primer partido que jugaba Zyle en dos años. Y no cuenta para nada, pero en pretemporada también les ganamos. Han tenido esa estabilidad que nosotros no. Pero bueno, nuestro objetivo es entrar en el play-off y ahí veremos. Ahora, creo que es evidente que a día de hoy es el mejor equipo porque así lo están demostrando.

—¿Es tabú hablar de ascenso?

—No, no es tabú.

—Jamás le he oído pronunciar la palabra ascenso.

—Ojalá ascendamos. Si quieres que diga yo eso, ojalá ascendamos. Ojalá. Lo mismo me pasó en Palencia y luego tuvimos la mala suerte de no poder materializarlo. Nosotros competimos por lo máximo. Pero por los años que llevo en esta Liga, al final tienes que ir dando un paso y luego el otro. Primero era meternos en este grupo y ya lo hemos hecho. Ahora es meternos en play-off. Cuando lo hagamos, pues con todo. Y a ver hasta dónde nos da. ¿Por qué no? Ahora, no tenemos la obligación de ascender ni la experiencia, que es importante. Hablábamos de los jugadores de Breogán. Hay hasta siete que ya han ascendido. En nuestro equipo hay dos y con un papel importante, solo uno.

—Entiendo que Vega el importante y el otro Matulionis.

—Sí, Matulionis en Bilbao no era de los protagonistas por el nivel que había en esa plantilla, que era alucinante.

—A granada van en bus, eso mata a cualquiera.

—La verdad que yo no había vivido esto y son 12 o 13 horas en bus. Hay a veces que se ve desde fuera y dices «pero si no hacéis nada, solo vais en el autobús». Yo lo que sé es que el otro día a Alicante llego doblado. Estos chicos luego tienen que correr.

—¿Cree que eso puede estar detrás del dominio del Oeste en la primera jornada y del Este en la segunda?

—Puede influir algo. Pero creo que lo principal es que todo está muy igualado. Antes, con el público, era más diferencial, pero es verdad que siempre te sientes un poco más cómodo como local.

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