El nuevo Barcelona era un espejismo

El empate ante el Cádiz aleja al equipo azulgrana del título de Liga y destapa la fragilidad deportiva y anímica de una plantilla hundida tras las derrotas ante el Sevilla, en la Copa, y contra el PSG, en la Liga de Campeones.


Colpisa

Pese a las buenas intenciones deportivas y a una prometedora racha de siete victorias consecutivas en Liga en este 2021, había demasiadas pistas en los dos últimos meses que evidenciaban la fragilidad del Barça. Dejarse empatar una final de la Supercopa de España en el último minuto por el Athletic para perderla en la prórroga, el 2-0 ante el Sevilla en la ida de la semifinal de la Copa del Rey y, especialmente, el 4-1 contra el París Saint-Germain en la ida de los octavos de final de la Liga de Campeones. El proyecto de Ronald Koeman ya comenzó con dudas y su aparente crecimiento era un espejismo. El palo europeo tocó el ánimo y afectó a la maltrecha confianza del grupo de tal manera que ni sabiendo que el Atlético había perdido 2-0 ante el Levante en el Metropolitano, tres días después de que el cuadro rojiblanco se dejase otros dos puntos frente a los granotas en el Ciutat de Valencia, pudo el Barça dar la cara en el Camp Nou ante el Cádiz, que se llevó un empate (1-1) que le aleja del título.

Y las consecuencias esta vez pueden ser más graves incluso que las sufridas tras la derrota ante el PSG. Koeman se fue muy dolido el domingo, hasta el punto de que por primera vez esta temporada no saludó a los jugadores a pie de césped al término del partido. Dos pesos pesados como Gerard Piqué y Jordi Alba dieron la cara esta vez para entonar el 'mea culpa', quizás para alertar a sus compañeros de que ahora sería un error bajar los brazos, especialmente si se consuman las eliminaciones en Copa del Rey y Liga de Campeones, pues podría correr peligro la plaza de Champions en un hipotético final de temporada con cada uno pensando en su futuro personal una vez que el 7 de marzo se conozca el nombre del nuevo presidente.

«Es culpa nuestra. Estamos muy jodidos. Los culpables somos nosotros porque teníamos una oportunidad única para estar arriba. Queda mucho, pero no podemos dejar escapar estos puntos, no hay excusas. No hemos podido ganar y es una lástima. Hay que mejorar muchas cosas, no se puede permitir esto. Sabíamos que sería un partido difícil y que se encerrarían en su campo. Somos el Barça y no hay excusas. No hemos aprovechado nuestras oportunidades», explicó Alba. «Duele muchísimo porque después de la derrota del Atlético teníamos una oportunidad. Ellos nos han complicado las cosas, pero hemos generado ocasiones. En un penalti en el minuto 90 perder dos puntos es difícil de asimilar. Era muy importante ganar hoy porque nos acercábamos a la cabeza, pero hay que seguir intentándolo», confesó Piqué.

El resumen lo hizo Koeman, sin pelos en la lengua: «Estoy muy decepcionado, incluso más que el último martes porque podíamos recortar distancias con los que están arriba. En un partido en el que no hemos encontrado muchos problemas, este equipo por su calidad tiene que ganar, y no lo hemos hecho», dijo el holandés.

El Barça recupera este miércoles el partido aplazado ante el Elche de la primera jornada de Liga. Será en el Camp Nou a las 19 horas. Se trata de un examen definitivo al carácter de un equipo que luego tiene dos pulsos seguidos ante el Sevilla en Liga, en el Ramón Sánchez Pizjuán, y en Copa, en el Camp Nou.

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