Róber Pier se exhibe con brazalete en el Metropolitano

DEPORTES

Róber trata de evitar el remate de Suárez en el encuentro entre el Atlético y el Levante
Róber trata de evitar el remate de Suárez en el encuentro entre el Atlético y el Levante Chema Moya

El central coruñés del Levante, pieza clave en la primera derrota del Atlético en casa desde diciembre del 2019

21 feb 2021 . Actualizado a las 21:02 h.

No marcó, ni le hizo falta. Ni siquiera actuó en la plaza en la que lo había alistado su entrenador. Fuera de lugar, pero en su sitio, Róber Pier se convirtió en la pieza clave de la gesta menor del Levante en Madrid. Fueron solo tres puntos más para los granotas en su pelea por acercar a Europa la divertida propuesta de Paco López, autor de un conjunto a tumba abierta, tan capaz de golpear como de recibir. Características sometidas a una prueba de altura en el Wanda Metropolitano, donde el Atlético solo había encajado cinco goles este curso y anotado 21 más. Los de Simeone no habían perdido un encuentro liguero en casa desde que el Barcelona se impuso 0-1 para estrenar diciembre del 2019, con gol de Messi en el 86.

El sábado, el conjunto colchonero volvió a caer en su nuevo hogar. Lo hizo por culpa de un tanto de Morales, que anotó a la media hora, haciendo carambola con Hermoso, y obligó a su equipo a defenderse hasta que De Frutos dobló la ventaja en el último instante del duelo. 65 minutos de contención. Una eternidad para un equipo que tiembla en área propia, amenazado además por el máximo goleador de la competición.

Luis Suárez envió una falta al travesaño y su registro se agotó ahí. De secarlo se encargó una zaga de tres centrales en la que Róber Pier se incrustó por causas de fuerza mayor. Poco antes del inicio del choque, el Levante anunció un retoque en su alineación. Postigo notó molestias en el calentamiento y Malsa ocupó su lugar. La modificación trasladó al coruñés de Oleiros a la defensa desde la medular.

El hábitat natural del exjugador del Dépor está unos pasos por delante del portero, pero las bajas en el centro del campo habían animado a su técnico a revisar su función. El Levante recuperó el miércoles pasado su encuentro de la jornada 2, también ante el Atlético, aunque en casa, y Radoja solo aguantó la primera mitad. En el descanso lo reemplazó Duarte. Róber pasó al doble pivote y se convirtió en el futbolista que más veces intervino en el partido, rozando el 80 % de acierto en el pase y liderando al equipo en despejes e intercepciones de balón. La prueba funcionó tan bien que Paco López quiso repetir.

La lesión de Postigo impidió reincidir en la idea, pero no que Róber ofreciera un registro similar. De nuevo tocó la pelota más que nadie y acumuló tantas intercepciones como el resto de sus compañeros juntos. Central izquierdo en la zaga de cinco, se animó en la conducción y dejó intervenciones mayúsculas, como la que impidió el estreno anotador de Dembele. De guinda, el brazalete que le legó Morales y el título de Kaiser en las redes sociales del club.