Muchos millones para poca gloria

Desde que firmó el contrato por 555 millones, Messi ha protagonizado tres de los episodios más sonrojantes del Barça en Europa: Roma, Liverpool y Bayern


No cabe duda de que la historia le reservará un lugar de excepción a Lionel Messi en el Olimpo del fútbol. Hasta la fecha ha alzado 10 Ligas, 6 Copas del Rey y 4 Champions que ensalzan una figura que vuelve a estar en la picota. Una vez más. La enésima. El contrato por 555 millones de euros que firmó en noviembre de 2017 ha vuelto a zarandear al astro argentino, al Barcelona y al mundo del deporte rey. Pero como no conviene mezclar valor y precio, cabe analizar qué ha dado Lionel Messi al Barça desde que rubricó su firma en el contrato más caro de la historia del deporte. ¿Ese coste de 555 millones qué valor ha aportado a las vitrinas de Camp Barça? ¿Ha merecido la pena el desembolso?

Temporada 2017/2018

La primera debacle. Lo cierto es que ni Messi ni el Barça han sonreído en estos últimos cuatro años como estaban acostumbrados desde que el de Rosario subió al primer equipo con Rijkaard. La muestra está en esa temporada 2017-2018. En aquel momento el crack ya se embolsaba 138,8 millones de euros brutos al año, pero ni esa suma le impidió protagonizar uno de los fracasos más sonados en la Champions.

El 10 de abril de 2018, el Roma goleó al equipo catalán en el Olímpico de la ciudad eterna. Fue un 3-0 para el que ni Messi, ni Valverde, ni el resto del equipo tuvieron respuesta sobre el césped. La primera debacle europea. Que no sería la última y que dolió todavía más tras la Champions ganada por el Real Madrid frente al Liverpool. El Barça sí pudo resarcirse en los torneos domésticos, ganando Liga y Copa.

No tuvo tanta suerte en la Supercopa del verano del 2017, donde cayó contra el equipo de Zizou en ambos partidos. 1-3 en el Camp Nou a pesar de la expulsión de Cristiano Ronaldo, y 2-0 en el Bernabéu. Messi jugó ambos duelos, pero solo logró batir a Keylor Navas tras un penalti sobre Luis Suárez que se inventaron el charrúa y el colegiado.

Lo que sí consiguió el argentino fue llevarse la bota de oro y el pichichi tras firmar 34 goles.

Temporada 2018-2019

Viejos fantasmas. Con Valverde al mando, el Barcelona firmó este curso su segunda Liga consecutiva. Lo hizo, eso sí, con un pobre juego coral, lejos del estilo Cruyff que había definido al bloque. Otra exhibición goleadora de su mejor jugador, Messi, fue suficiente. El argentino se llevó la bota de oro y el pichichi tras firmar 36 tantos entre todas las competiciones.

Donde no tuvo tanto acierto la Pulga fue de nuevo en la competición del Viejo Continente. El Barça vivió un deja vú de lo que había pasado un año antes, aunque esta vez frente a un Liverpool al que tumbó por 3-0 en Barcelona con un golazo de falta del argentino. E incluso Dembélé, en el último minuto de partido, tuvo la oportunidad de finiquitar las semifinales con el 4-0. Todo cambió en el norte de Inglaterra. El equipo de Jürgen Klopp fue una apisonadora contra un Barcelona que, de nuevo, no tuvo respuesta alguna. Tampoco su jugador franquicia, que vio como los goles caían como una cascada. El de Origi tras una pájara de todo el equipo en un saque de córner fue una imagen que empañó todo lo hecho por el Barcelona en la Liga.

El mazazo fue tal que el bloque culé no logró levantarse y perdió la final de la Copa del Rey frente al Valencia. Aquel día sí apareció Messi, que hizo el 1-2, pero Gameiro y Rodrigo habían firmado los tantos de los de Mestalla, que le valieron el título. Lo que sí levantó el Barcelona fue la Supercopa, tras ganar 1-2 al Sevilla.

Temporada 2019-2020

La nada. Tras la destitución de Valverde al caer frente al Madrid en la Supercopa, el Barcelona decidió traer a Setién para recuperar el estilo Cruyff. No fue la mejor decisión de Bartomeu, aunque, visto con perspectiva, quizás tampoco fuera la peor. La plantilla se revolvió contra el de Santander, que acabó cediendo el título de Liga al Madrid. Pero lo que más dolió no fue haber perdido frente el eterno rival. El sonrojo volvió en Europa contra un Bayern de Múnich que mostró todas las carencias de un equipo venido a menos. El 8-2 fue el inicio de todos los males, que siguen golpeando a un club que aún respira por la herida.

Temporada 2020-2021

El amago. El argentino comenzó fintando en los despachos con un burofax en el que pidió irse. Bartomeu hizo fuerza y a Lionel no le quedó otra que seguir, pero sin demasiadas ganas. En el campo se le ha visto apático, al ralentí, poco desequilibrante. El argentino ha mejorado en las últimas jornadas, aunque la Liga parece que se ha escapado. Al Barça le queda agarrarse a la Champions y a la Copa. Más bien a esta última. Europa no parece el mejor lugar ni para el Barça ni para Messi.

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