La federación ve casi imposible que haya público en la final de Copa entre Athletic y Real Sociedad

Colpisa

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La decisión definitiva se tomará en unos días, pero todo apunta a que un año después las aficiones tampoco tendrán fiesta en La Cartuja a causa de la pandemia

28 ene 2021 . Actualizado a las 19:30 h.

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) asume ya como algo casi imposible abrir las puertas de La Cartuja a las aficiones del Athletic y la Real Sociedad para celebrar la aplazada final de la Copa del Rey, que en principio debería disputarse el próximo 4 de abril pero finalmente se adelantará un día, al sábado 3, por imperativo de la televisión con derechos. En cualquier caso, el partido tendría que jugarse siempre antes de la final de la presente edición, programada para el día 17 del mismo mes y en el mismo escenario La evolución de la pandemia obliga a extremar las medidas de seguridad y, salvo sorpresa o una mejoría de la situación que por desgracia no se vislumbra, el gran derbi vasco se disputaría sin público en las gradas. Se espera que el organismo que preside Luis Rubiales tome una decisión firme a mediados de febrero, con tiempo suficiente para trabajar en todos los escenarios. Pero mucho tendrían que cambiar las cosas para que haya seguidores en el estadio sevillano dentro de dos meses.

La decisión última no depende ni de la federación, ni de los propios clubes, que apuran para que al menos pudieran acceder a La Cartuja parte de sus aficiones, ni siquiera de la Junta de Andalucía. Todo depende en última instancia de la postura que adopte Sanidad, Ministerio que ahora lidera la canaria Carolina Darias tras relevar en el cargo a Salvador Illa, candidato socialista en las próximas elecciones catalanas.

Renuncia a Europa

Si finalmente se confirma una final sin aficiones, sería un golpe durísimo para ambos clubes. Tanto el Athletic como la Real apostaron fuerte en su momento: renunciaron a la posibilidad de jugar en Europa esta temporada y a bastantes millones de euros a cambio de contar con sus seguidores en las gradas. La UEFA les invitó a medirse a puerta cerrada garantizando la presencia del ganador en el escenario continental, algo que los bilbaínos y los donostiarras declinaron y la RFEF respetó.