La paradoja del ajedrez: furor en Netflix, pero desplome de licencias

Ana Iglesias Lago
Ana Iglesias REDACCIÓN

DEPORTES

XOAN A. SOLER

«Gambito de dama» disparó el interés por las partidas a través de internet, pero la federación gallega alarma por la fuerte caída de federados

18 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El confinamiento sentó a muchos aficionados delante de las pantallas. Las partidas online ocuparon el tiempo de encierro obligado. Gambito de dama puso el jaque y encandiló a los que no conocían ni las piezas. Enganchó y acercó al público a un deporte que requiere exigencia, constancia y esfuerzo.

La moda estaba ahí, pero la realidad que vive el ajedrez a nivel federativo es bien distinta. Cuando todo el mundo busca su Gambito de Dama particular —una de las muchas aperturas que tiene el juego y que dio nombre a la popular serie de Netflix—, la federación busca recuperar una normalidad ahora desdichada.

La crisis provocada por el coronavirus canceló torneos y ligas. Provocó un parón importante y una caída en picado del número de federados. Moda y éxito frente a realidad. El auge online no repercutió a nivel federativo, puesto que no es necesario tener licencia para jugar. «Llevamos quince años incrementando el número de federados. Iba poco a poco, pero el porcentaje iba creciendo», afirma Gaspar Pérez, presidente de la Federación Gallega de Ajedrez. Pero llegó marzo y todo se paró. «Los campeonatos dejaron de celebrarse y nosotros mismos cerramos la puerta a federar. Si no había competición no tenía razón de ser», explica.