Asensio se reivindica en la sufrida victoria del Madrid ante el Granada

Ignacio Tylko MADRID

DEPORTES

AFP7 vía Europa Press

Sin el brillo de Eibar, el equipo de Zidane fue paciente y aprovechó su momento en la segunda mitad para seguir colíder

23 dic 2020 . Actualizado a las 23:05 h.

Sin la magia, inteligencia, personalidad y desequilibrio de Luka Modric, y ante un rival que asumió mucho menos riesgos en la presión que el de Mendilibar, el Real Madrid no se pareció al que brilló en Eibar pero fue paciente y sigue el pulso con el Atlético al encadenar su sexta victoria consecutiva, quinta en la Liga. Se le discutió a Zidane que apostara por el músculo de Valverde en lugar del croata y no fuera más osado con Odegaard o Isco de inicio, más capacitados que el uruguayo para jugar por detrás de los delanteros, pero salió vencedor de los debates una vez más.

También dice el resultado que acertó en la discutida apuesta por la calidad y templanza de Asensio cuando se lesionó Rodrygo en vez de buscar más vértigo con Vinícius. En un minuto excelso, el balear se reivindicó después de seis suplencias consecutivas con una espuela maravillosa que acabó con el balón en el poste y un preciso centro que convirtió en gol Casemiro. Hasta que Asensio marcó las diferencias que tanto se le reclaman, el campeón fue incapaz de hincarle el diente a un rival trabajado de maravilla por Diego Martínez. Si en Ipurua el Madrid fue un equipo dinámico, capaz de jugar a uno o dos toques y feliz porque disfrutó de espacios, ante un Granada mucho más cerrado se pareció más al de hace unas semanas. Seguramente, en el inicio de curso el típico regalo inicial de Varane en la salida de balón hubiera terminado en gol. La tuvo Puertas casi como un penalti, pero lanzó a las nubes en el primer minuto. Jugar sin público en un marco tan desangelado, con tiempo desapacible y en vísperas de Nochebuena quizá no es muy motivante para un equipo campeón, pero este Real Madrid no puede permitirse la más mínima relajación si quiere competir de verdad en un maratón contra el Atlético por la Liga, sin descartar aún a otros equipos como el Barça porque falta un mundo, el curso es atípico y las lesiones se suceden. Como la que sufrió el joven Rodrygo en los isquiotibiales de su pierna derecha tras intentar marcharse de la vigilancia de Foulquier. Estaba siendo el mejor socio de Benzema, pero el brasileño se retiró en camilla. Tiro de galones Zidane al recurrir a Asensio, sin continuidad pero determinante en el partido.

Espeso

Lento, previsible e incapaz de percutir por la banda izquierda, el Madrid no inquietó a Rui Silva en todo el primer período, más espeso que un bocadillo de croquetas. Apenas reseñar un tiro lejano y desviado de Kroos, ciertos movimientos con y sin balón de Karim y las internadas y centros de Lucas Vázquez que generaban inquietud en los andaluces y algún barullo que otro. Vivió feliz en ese primer acto el equipo nazarí, que reclamó sin éxito al árbitro un posible penalti por un agarrón de Casemiro a Yangel Herrera en una jugada de estrategia. Lo revisó el VAR y resolvió que era una jugada gris.