Un éxito español en Europa con muchos condicionantes

Madrid, Barça, Sevilla y Atlético estarán en octavos con dudas sobre su rendimiento


Todos han cumplido. Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Sevilla estarán en el bombo del próximo lunes (12 horas, Movistar Liga de Campeones) en Nyon, que deparará sus rivales de octavos de final en la Champions.

Son, sin duda, buenas noticias para el fútbol español, que ha colado a sus cuatro representantes entre los 16 mejores del continente. Un pleno que no han conseguido ni la Serie A, ni la Premier, ni la Ligue 1 francesa. No obstante, hay peros. Solo el Real Madrid ha alcanzado el objetivo de clasificarse como primero de grupo. Toda una paradoja teniendo en cuenta que, hasta el duelo decisivo contra el Borussia Mönchengladbach, en la capital se debatían sobre si sería peor la deshonra de caer eliminados o la de disputar la Europa League. Finalmente, los blancos lograron el pasaporte a la siguiente fase como líderes, pese a caer por partida doble ante el Shakhtar Donetsk y empatar de milagro en Alemania. Los de Zidane encabezaron el grupo B con 10 puntos, que son menos de los que lograron el Sevilla o el Barcelona. La entidad de Concha Espina sale aparentemente fortalecida de los grupos tras arrollar al Mönchengladbach, pero su recién estrenada autoestima es frágil. Los números solo maquillan una actuación indudablemente pobre del equipo en Europa, que tampoco tira cohetes en la Liga.

Luego está el Barcelona, al que le ha sucedido todo lo contrario que a su gran rival. Noveno en la competición doméstica, tenía en Europa su balneario. Con fútbol con más o menos brillo, lo cierto es que se paseó en primera ronda, certificando su clasificación cuando restaban todavía dos jornadas y llegando al último duelo con pleno de victorias. Para Koeman, un técnico con la espada de Damocles pendiendo sobre él antes incluso de enfundarse el chándal, la Champions estaba siendo su salvavidas. Hasta que la Juve pisó el Camp Nou. El 0-3 ante el campeón italiano deja al Barça lleno de dudas sobre sus capacidades y, lo más importante, como segundo clasificado. Dada su escasa fiabilidad en esta campaña, cualquier rival del bombo 1 genera escalofríos en Can Barça.

Sevilla y Atleti, solidez aparente

El Atlético de Madrid sufrió también para sellar su clasificación. Finalmente, lo logró con cierta holgura en la última jornada tras vencer al RB Salzsburg. Los de Simeone, con nueve puntos, se quedaron a 7 del Bayern de Múnich, que solo cedió un empate ante los colchoneros. El conjunto madrileño, que muestra una cara sólida en la Liga que lo mantiene líder con dos partidos menos que la Real Sociedad, acusó la falta de gol en Europa. No lograron vencer al Lokomotiv de Moscú -último clasificado- en ninguno de los dos encuentros y fueron el equipo español que menos puntos sumó.

El Sevilla, por su parte, siguió un camino similar al Barcelona. Logró el pase con una jornada de antelación pero salió goleado en la última fecha frente al Chelsea dejando escapar un liderato que le hubiese hecho esquivar las curvas en el bombo de octavos.

Un panorama terrorífico para Sevilla, Barça y Atlético

Con más o menos suerte, el primer puesto del Real Madrid servirá al club para esquivar a las mayores potencias del continente. Ni la plantilla ni la historia ni el presupuesto suelen garantizar un puesto en el bombo 1, pero ha coincidido que, este año, los grandes equipos han logrado el primer puesto en sus respectivos grupos. Manchester City, Bayern de Múnich, Juventus, Chelsea, Borussia Dortmund, Liverpool, PSG y Real Madrid componen el primer bombo. Un elenco de potencias entre las que no ha logrado colarse un clásico como el Barcelona.

De esa terna saldrán los rivales de Atlético, Sevilla y de los propios culés. Los de Koeman esquivarán al Juventus por haberse medido ya en la primera fase, lo mismo que le sucederá al Atlético con el Bayern y al Sevilla con el Chelsea. Tal vez los de Lopetegui hubiesen firmado reencontrarse con los blues, que junto con el Dortmund, podrían ser los dos equipos aparentemente más débiles. Esto es pura teoría, claro. Porque en la edición del año pasado pudimos ver cómo el Valencia o el Atlético de Madrid, que pasaron como primeros, fueron eliminados por segundos clasificados.

Menos curvas para el Madrid

Oporto, Lazio, Atalanta y el Leipzig de Angeliño. De entre esos cuatro equipos saldrá el rival del Real Madrid en octavos, que esquivará al Sevilla, Barcelona y Atlético por ser españoles y al Borussia Mönchengladbach, con quien compartió fase de grupos.

Resulta evidente que cualquier posibilidad será un compromiso asequible para los blancos. Pero también es cierto que, en la que está siendo una temporada extraña en Chamartín, el conjunto de Zidane está encontrando su mejor versión frente a equipos poderosos mostrándose dubitativo ante compromisos de menor enjundia. Basta ver los ejemplos del Cádiz o el Alavés. Confiarse podría ser su condena.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Un éxito español en Europa con muchos condicionantes